Científicos en Japón diseñaron un método no invasivo que analiza el empaquetamiento del ADN para identificar la reaparición de tumores antes de que se extiendan.
Científicos en el Reino Unido identificaron que la urolitina A, un compuesto derivado de la granada, optimiza la relajación del músculo cardiaco en modelos de laboratorio.
Investigadores en San Francisco diseñaron un método personalizado que entrena al sistema inmunitario con células del propio tumor para destruir células cancerígenas residuales.
La aparición de terapias como Breezula o PP405 genera gran expectativa, pero los especialistas aclaran que aún no existe una cura definitiva y que el diagnóstico precoz es clave.