El auge de los centros de datos para inteligencia artificial está haciendo estragos en el mercado del PC. Este escenario ha provocado que los usuarios de ordenadores nos veamos obligados a enfrentamos a una paradoja inquietante: el mercado pone a nuestro alcance los componentes más sofisticados y capaces a los que hemos podido acceder hasta ahora, pero estamos en uno de los peores momentos que hemos conocido para comprarlos.

El apetito de los centros de datos es, por el momento, insaciable, y su altísima demanda de algunos componentes, como las CPU, los aceleradores para IA, la memoria HBM o las unidades NAND Flash, ha provocado que el precio de algunos de los componentes de nuestro PC se dispare, rebasando en algunos casos máximos históricos. De una cosa no cabe duda: si queremos comprar un PC en 2026, o montarlo por piezas, tendremos que invertir en él más dinero que en 2025. Y muchísimo más que en 2024 o 2023.

Para entender qué está pasando es importante que reparemos en que los centros de datos no demandan exactamente los mismos componentes que necesitamos para nuestros ordenadores. Los servidores de IA necesitan mayoritariamente memoria HBM, y no tanto DDR4 o DDR5. Además, sus chips para IA no son los mismos que nosotros usamos en nuestros PC para jugar o editar vídeo. Entonces ¿por qué se ha disparado el precio de algunos componentes de consumo?

Sencillamente, debido a que los fabricantes de chips, como TSMC o Intel; de memorias DRAM y HBM, como SK hynix o Samsung; y de circuitos integrados de tipo NAND Flash, como Solidigm o Kioxia, tienen un margen mayor con los semiconductores destinados a centros de datos que con los dirigidos al mercado de consumo. Por este motivo han reasignado una parte muy importante de su capacidad de producción a sus soluciones profesionales, destinando menos recursos cada vez a la fabricación de componentes para PC.

La llegada de las mejores CPU de Intel y AMD

La innovación en el ámbito de los procesadores para PC ya no puede limitarse a la fabricación de transistores más pequeños y al alcance de frecuencias de reloj más altas. Intel y AMD lo saben muy bien. De lo contrario no habrían colocado en el mercado las CPU que han lanzado este año.

El pasado 22 de abril AMD lanzó su Ryzen 9 9950X3D2 Dual Edition, uno de los procesadores de la familia Ryzen 9000 más esperados. Este chip incorpora 16 núcleos físicos capaces de procesar simultáneamente hasta 32 hilos de ejecución, por lo que puede gestionar hasta 32 tareas o partes de tareas en paralelo.

Trabaja a una frecuencia de reloj máxima de 5,6 GHz e incorpora nada menos que 208 MB de caché total, una memoria ultrarrápida integrada en el propio procesador que permite tener a mano datos que los núcleos utilizan con frecuencia y evita tener que recurrir continuamente a la RAM, que es mucho más lenta.

Intel también nos ha ofrecido este año su ración de procesadores de última hornada. Los Core Ultra 200S Plus llegaron a las tiendas el pasado 26 de marzo, y de todos ellos nos quedamos con el modelo Core Ultra 7 270K Plus porque es una opción fantástica para aquellos entusiastas que puedan permitírselo. Este procesador tiene 24 núcleos, alcanza una frecuencia máxima de 5,5 GHz y nos permite instalar hasta 256 GB de RAM.

Evolución en la memoria RAM y almacenamiento SSD

La frecuencia de reloj efectiva a la que trabaja la memoria principal de un PC tiene un impacto muy profundo en su rendimiento. Actualmente los módulos más rápidos que podemos comprar los entusiastas de los ordenadores son de tipo DDR5, pero estas memorias tienen un problema serio con la integridad de la señal a altas frecuencias. Afortunadamente, en mayo Rambus presentó un chipset completo para módulos CUDIMM, CQDIMM y CSODIMM capaz de trabajar a hasta 9.600 MT/s.

Por otro lado, la interfaz de conexión PCIe 5.0 utilizada por las unidades SSD más ambiciosas les permite alcanzar una velocidad de transferencia muy alta con facilidad, pero estas prestaciones disparan el consumo y la temperatura. La buena noticia es que Phison presentó su chip PS5037-E37T, un controlador PCIe 5.0 que alcanza hasta 14,7 GB/s de lectura y 13 GB/s de escritura con un consumo activo inferior a 2,3 vatios, mientras que Silicon Motion presentó su chip equivalente SM2524XT.