Han pasado más de 100 días desde el doble terremoto que devastó gran parte de lo que entonces era el estado Vargas, y en La Guaira la ayuda se ha ido apagando. Las calles que en las primeras semanas recibieron voluntarios, carpas médicas y camiones con insumos ahora lucen desiertas.

La asistencia se retiró

En las zonas donde antes se repartían tapabocas, agua, electrolitos y otros insumos, hoy queda poca gente. Afectados resguardados en la escuela Miguel Suniaga, en Pariata, aseguran que siguen con necesidades básicas. Alondra dijo que requieren agua, kits de higiene y ayuda médica.

La Guaira ve caer la ayuda a más de 100 días del terremoto

En el liceo Licenciado Aranda, en Maiquetía, donde permanecen refugiados vecinos de Playa Grande, una persona afirmó que la desinformación ha predominado y que «cada vez nos llegan menos cosas».

La respuesta civil

Ante el repliegue del auxilio institucional y gubernamental, surgieron iniciativas como la brigada Máquinas de Hierro – Topos de Venezuela, en el sector Caribe. La coordina Javier Navarro, quien perdió a 11 familiares directos en la Torre I de la OPP 26, además de cinco familiares de su cuñado, para un total de 18 pérdidas en su círculo íntimo.

La Guaira ve caer la ayuda a más de 100 días del terremoto

Navarro relató que comenzaron sin equipos: «No teníamos máquinas, no teníamos martillos, no teníamos nada. Compré una plantica en $400, una bombona grande con oxicorte, mi hermana trajo un martillo y allí iniciamos».

Junto a él trabaja Omarlyn Arrioja, residente de Caracas, quien llegó a La Guaira tras perder a su mejor amiga. Arrioja afirmó que el grupo reúne 25 integrantes núcleo y una red que supera las 62 personas, y que montaron un centro de acopio improvisado en la OPP 26.

La organización también avanza en una cocina comunitaria en lo que quedó de Residencias Caribe, donde planea preparar 120 arepas diarias y llegar a 500 raciones y almuerzos. Los ciudadanos piden concentrar las donaciones en proteínas, granos y medicinas.