El flequillo en uve de Nicole Kidman gana puntos después de los 50
María Baras destaca que este corte aporta volumen, suaviza facciones y ayuda a disimular entradas y canas. También es más fácil de mantener que un flequillo recto.
El flequillo largo en forma de uve que luce Nicole Kidman en el desfile de Chanel Primavera-Verano 2027 en París llamó la atención de la peluquera María Baras, directora de Cheska. Para ella, se trata de un corte que favorece especialmente a rostros alargados y finos.
Un flequillo cortina más corto al centro y abierto a los lados
Baras lo describe como un flequillo cortina “cortado como en V, más corto por el centro y hacia los lados”. En el caso de la actriz, dice, funciona bien porque tiene una frente prominente y suele llevar mechones alrededor de la cara que redondean y suavizan ópticamente sus facciones.
La especialista añade que lo más novedoso no está solo en el flequillo, sino en la melena completa: más cantidad de flequillo, capas que descienden hacia los pómulos y la boca, y otras más cortas en la zona superior. Esa mezcla hace que el cabello se mueva hacia delante y luzca más desenfadado y ligeramente rockero.
Por qué puede favorecer más a partir de los 50
Frente a un flequillo recto y geométrico, esta versión admite cierta imperfección. Puede llevarse hacia delante o abrirse cuando molesta sobre los ojos, y su mantenimiento no resulta tan exigente porque va creciendo bonito.
Baras lo recomienda especialmente a partir de los 50 porque puede ayudar a dar volumen visual, disimular entradas y camuflar ligeramente el crecimiento de las canas alrededor del nacimiento del pelo. Aun así, advierte que cortar más flequillo no siempre significa ganar más densidad.
La clave es adaptar el corte al pelo y al rostro
La peluquera insiste en que antes de cortar hay que valorar la cantidad de cabello, su textura, las entradas y la forma del rostro. Aunque favorece sobre todo a caras alargadas y frentes prominentes, el flequillo cortina también puede adaptarse a rostros redondeados, cuadrados o angulosos según su apertura y longitud.
Su advertencia es clara: si se retira demasiado cabello para crear el flequillo, el resto de la melena puede perder cuerpo. Por eso, más que copiar una foto, la clave está en personalizarlo.