Las interrupciones recurrentes del suministro eléctrico se han convertido en la principal traba para el desarrollo normal del nuevo año escolar en Venezuela, advirtió Fausto Romeo, director general de Consenso Educativo y coordinador de la Comisión de Educación de Consecomercio.

Servicios básicos y aulas sin ventilación

Romeo explicó que los cortes impiden activar las bombas hidroneumáticas necesarias para surtir baños y filtros de agua, además de limitar el uso de herramientas tecnológicas audiovisuales.

También señaló que la falta de electricidad dificulta la ventilación de los salones, un problema más sensible por las altas temperaturas y la densidad de 25 a 40 alumnos por aula.

Menos docentes y menos graduados

El vocero afirmó que la escasez de personal calificado se agrava por el declive en la matriculación universitaria. Como referencia, dijo que el Instituto Pedagógico de Caracas pasó de albergar 9.000 estudiantes y egresar cerca de 1.500 profesores por cohorte a registrar entre 1.000 y 1.500 ingresos y solo 80 a 90 graduados al año.

Según Romeo, esta situación deteriora el clima escolar e incrementa el ausentismo. Para frenar el abandono de la profesión, también propuso reformar el esquema de prestaciones sociales mediante cortes y liquidaciones anualizadas.