La zona íntima femenina es vulnerable a infecciones, sobre todo si mantienes una vida sexual activa. Sin embargo, es posible evitar cualquier incomodidad si te proteges con una higiene adecuada y hábitos que no dañinos.
Entre las recomendaciones comunes están: usar ropa interior de algodón, evitar las prendas ajustadas, usar jabón neutro y evitar las duchas vaginales… Pero, ¿sabías que debes seguir algunos pasos de aseo luego de tener sexo?
Tras mantener relaciones sexuales, es básico que sigan un «ritual» de limpieza que garantizará que tu zona íntima se mantenga sana.
