El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, informó este sábado al mediodía que las labores de rescate en los escombros del edificio Petunia dejaron un balance de 35 personas fallecidas y 28 rescatadas con vida tras los terremotos del miércoles. Entre los sobrevivientes también fue entregada una mascota perteneciente a una de las residentes que perdió la vida en el colapso.
El reporte se ofreció a las 12:46 desde la base de operaciones, donde equipos de rescate mantienen un despliegue continuo sobre la estructura derrumbada. Duque destacó el apoyo de cientos de jóvenes voluntarios que se han sumado espontáneamente a las labores de búsqueda y remoción de escombros.
El edificio Petunia, ubicado en una de las zonas más prósperas de Chacao, forma parte de los inmuebles afectados por los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio.
Ante la masiva afluencia de ciudadanos dispuestos a colaborar, el alcalde anunció restricciones de acceso a la zona y puso a disposición el portal web soychacao.gov.ve para canalizar el voluntariado, aclarando que solo pueden ingresar a la estructura personas con formación técnica especializada debido a los riesgos que representan las cabillas expuestas, los vidrios y los escombros.
«Como alcalde no me puedo permitir que ingrese alguien allá sin la experticia, sin el informe adecuado», declaró Duque, quien señaló que asumiría una responsabilidad moral inaceptable si autorizara el acceso a un joven sin preparación y este resultara herido.
Impacto nacional de los sismos
Este mismo sábado, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, elevó a 1.430 el número de fallecidos por los dos terremotos del 24 de junio, con 3.238 heridos y más de 5.000 personas atendidas en hospitales hasta el momento. Rodríguez informó además que se han realizado 12.000 atenciones médicas en las zonas de desastre y que 3.142 familias damnificadas se encuentran albergadas en refugios.
El derrumbe del edificio Petunia se convierte así en un símbolo de la vulnerabilidad urbana frente a los fenómenos sísmicos y plantea interrogantes sobre la preparación y el control de la edificación en zonas urbanas de alto riesgo.
