A más de 90 horas del doble terremoto que sacudió a Venezuela y que, según cifras oficiales, dejó más de 1.400 fallecidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró que los cuerpos de las víctimas de desastres naturales no provocan epidemias. El organismo sí advirtió sobre otros riesgos sanitarios asociados a una gestión inadecuada de los cadáveres.

La OMS descarta que los cadáveres generen epidemias

El organismo explicó que las personas que pierden la vida en terremotos, inundaciones y otros eventos naturales fallecen principalmente por traumatismos, asfixia o quemaduras, y no por enfermedades infecciosas como cólera, malaria, fiebre tifoidea o peste.

Sin embargo, señaló que la permanencia prolongada de cuerpos en espacios abiertos, bajo los escombros o en instalaciones sin refrigeración adecuada puede afectar la salud pública, especialmente por el impacto psicológico en las comunidades y la posible contaminación ambiental, de acuerdo con lo publicado por El Nacional.

«Ante la terrible pérdida de vidas en situaciones de desastres y conflictos armados, suelen aflorar miedos infundados y generarse malentendidos en relación con los cuerpos de los fallecidos. Por lo tanto, es importante que las comunidades cuenten con las herramientas y la información necesarias para gestionar los cadáveres de manera segura y digna, en parte, para poder transitar el camino hacia la recuperación»

la OMS

La contaminación del agua y las fosas comunes sí elevan la alerta

La OMS alertó además sobre el riesgo indirecto de enfermedades diarreicas si las fuentes de agua potable llegan a contaminarse con fluidos provenientes del proceso de descomposición. A ello se suman dificultades logísticas como la escasez de bolsas impermeables, personal especializado, espacio físico y sistemas de refrigeración, factores que pueden retrasar las labores de recuperación e identificación de las víctimas.

Las organizaciones insistieron en que el único escenario en el que los cadáveres podrían representar un riesgo epidémico es cuando las muertes se producen a causa de enfermedades altamente infecciosas o cuando el desastre ocurre en zonas donde estas patologías son endémicas.

Asimismo, aclararon que el uso de cal en polvo no acelera la descomposición ni resulta necesario para desinfectar los cuerpos en este tipo de situaciones. Finalmente, recomendaron que toda persona que tenga contacto con cadáveres debe realizar una adecuada higiene de manos con agua y jabón o, en su defecto, utilizar alcohol en gel.