Política

La Constituyente y la concentración de poder en Venezuela

La Constituyente y la concentración de poder en Venezuela

La figura de la Asamblea Constituyente puede convertirse en un mecanismo de transformación total del ordenamiento jurídico, pero también en una vía para concentrar poder en una cúpula sin contrapesos. En Venezuela, su convocatoria terminó alterando el principio de independencia, autonomía y separación de los poderes públicos.

Un mecanismo que absorbió los poderes del Estado

Bajo la Constitución de 1961, la realización de una Constituyente no estaba prevista. Aun así, fue convocada en violación de las formas y procedimientos establecidos, con consecuencias que, de acuerdo con este enfoque, resultaron nefastas para el sistema institucional. Una vez instalada, comenzó a remover a la mayoría de los magistrados y otros altos cargos, mientras designaba a personas cercanas al poder, lo que habría provocado la implosión de la democracia.

Desde esa perspectiva, Hugo Chávez aprovechó el impulso político de su reciente triunfo electoral para impulsar una Constituyente que absorbió todos los poderes del Estado. Con ello, quedó con un amplio margen de acción para imponer decisiones sin mayores límites institucionales.

Del predominio mayoritario al control de una minoría

Con el paso del tiempo, el liderazgo de Chávez perdió fuerza y el escenario político pasó de una tiranía de la mayoría a una tiranía de la minoría. Ese cambio se hizo visible cuando perdió el referéndum para reformar la Constitución.

La comparación con otros países también forma parte de este planteamiento. En la mayoría de las naciones no existe la figura de la Constituyente para modificar la Constitución, mientras que en sistemas con larga tradición constitucional, como Estados Unidos, los cambios suelen hacerse mediante enmiendas. Ese modelo permite conservar el mismo texto fundamental y adaptarlo a los nuevos tiempos.

Un país marcado por los reinicios

Venezuela, en cambio, aparece descrita como un país atrapado en una dinámica de reinicio permanente, con unas 27 Constituciones, según la forma en que se cuenten. La metáfora de Sísifo resume esa idea de empezar de nuevo cada vez que parece alcanzarse la cima.

El panorama político actual se presenta como un desafío de gran magnitud. El régimen que permanece en el poder es descrito como un poder sin escrúpulos y en estado crítico. En ese contexto, María Corina Machado es presentada como una figura central del cambio y de la recuperación del orgullo de ser venezolanos.

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