A pesar del impacto de una economía golpeada por décadas de controles y por eventos extraordinarios como el ataque militar del 3 de enero y los sismos del 24 de junio, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (IIES-UCAB) proyecta que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real para finales de este año alcanzará el 6,5%. El informe de coyuntura señala que esta tendencia expansiva se extiende a todos los sectores productivos del país.
Al detallar el comportamiento por sectores, el producto petrolero experimentará una expansión de casi el 15%, al tiempo que la actividad no petrolera lo hará en un 6%. No obstante, los expertos advierten que la actividad económica actual sigue estando un 62% por debajo de los niveles registrados antes de 2014. El informe también atribuye el ajuste a la baja en las proyecciones al choque de los sismos, la menor reacción de la inversión privada y las dificultades en la gestión macroeconómica.
Reforma institucional y estabilidad política
Para consolidar un crecimiento sostenido, el IIES-UCAB considera indispensable emprender cambios institucionales sin demoras. Los especialistas recalcan que estas reformas estructurales requieren estabilidad política y un gobierno con plena legitimidad reconocida tanto a nivel interno por los agentes sociales como por la comunidad internacional.
En el plano socioeconómico, el reporte advierte que el mayor dinamismo productivo no se ha traducido en una recuperación significativa del poder adquisitivo de los hogares ni en transformaciones profundas en el mercado laboral, manteniendo a una vasta proporción de la población en condiciones de vulnerabilidad y pobreza extrema.
Desafíos en la gobernabilidad y poder de compra
Venezuela continúa situada entre los países con peores indicadores en calidad institucional y gobernabilidad, a pesar de registrar ligeras mejoras en el desempeño económico. Las proyecciones y alertas del centro universitario subrayan que la estabilización macroeconómica y la superación de la crisis social siguen dependiendo de acuerdos políticos duraderos y de una gestión gubernamental eficaz.
