Para el economista y experto en materia energética Francisco Monaldi, los recientes acuerdos firmados entre el gobierno de Venezuela y el de Estados Unidos a través de la compañía NABEP (North American Blue Energy Partners), cuyo socio mayoritario es el empresario Alejandro Betancourt, no tendrán un impacto a corto plazo en el precio del barril del petróleo y tampoco en el de la gasolina en territorio estadounidense.

El director del Programa de Energía para América Latina del Instituto Baker de la Universidad de Rice explicó que la ausencia de empresas de amplia envergadura como Exxonmobil y ConocoPhillips hacen que la alianza petrolera tenga menor alcance y genera frustración en el presidente estadounidense Donald Trump, quien sigue promocionando los pactos como una gran negociación.

Opacidad y dudas sobre el marco legal

Monaldi indicó que hay numerosas interrogantes en torno a los convenios debido a que el tema se ha manejado con escasa transparencia por ambas partes. Recordó que se habló de entregar reservas por 65 mil millones de barriles y generar ingresos millonarios a largo plazo, pero advirtió que las cifras y el esquema de regalías no coinciden claramente con la legislación vigente ni con los impuestos establecidos, como el Impuesto Sobre la Renta (ISLR).

Asimismo, el experto señaló que este tipo de contratos debería pasar por un proceso de licitación competitivo y cuestionó que se le otorguen recursos colosales a una sola compañía sin cumplir con los parámetros constitucionales ni con la Ley de Hidrocarburos.

Impacto político y contexto internacional

El especialista apuntó que estas alianzas buscan influir en las elecciones de medio término en Estados Unidos, con la expectativa de estabilizar la economía y ceder la inflación. Sin embargo, reiteró que aumentar la producción tomará al menos dos años. Además, destacó que la situación responde a una búsqueda rápida de soluciones ante el conflicto con Irán y la presión sobre el mercado mundial de hidrocarburos.