El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que los campos petroleros que se explotarán tras el reciente pacto energético firmado entre la Casa Blanca y Miraflores producirán regalías e ingresos directos para la población venezolana, los cuales se canalizarán eventualmente a través de un gobierno elegido democráticamente.

Impacto en los recursos y soberanía

Durante unas declaraciones ofrecidas a la prensa en Miami, Florida, el funcionario abordó los cuestionamientos sobre la posibilidad de que la región interprete este movimiento como un intento de Washington por apropiarse de los recursos o desplegar tropas en el hemisferio occidental. Frente a estas inquietudes, Rubio sostuvo que el contexto de los yacimientos cambió de forma sustancial en comparación con años anteriores, detalló en un mensaje difundido en la cuenta oficial de la embajada.

El diplomático estadounidense precisó que los beneficios irán directamente a los ciudadanos en lugar de parar en el bolsillo de algún funcionario corrupto o de adversarios de ambas naciones.

Reactivación de la industria energética

Explicó que los campos petrolíferos estuvieron en su momento dominados por empresas de China, Rusia e Irán. Según indicó, las compañías chinas y rusas poseían espacios de extracción sin llegar a explotarlos de manera efectiva, lo que derivó en que los terrenos se mantuvieran improductivos durante mucho tiempo.

Ante este escenario, el diplomático argumentó que a Venezuela le conviene asociarse con la administración norteamericana para reactivar la industria energética y permitir el paso a una etapa de productividad operativa para el beneficio nacional.