Cilia Flores, esposa del dirigente chavista Nicolás Maduro, solicitó a un tribunal federal de Nueva York que se le permita esperar su juicio por narcotráfico bajo arresto domiciliario en lugar de continuar detenida en una prisión de Brooklyn. Sus abogados presentaron el pedido ante el juez Alvin Hellerstein, con el argumento de que una afección cardíaca que padece desde hace años se agravó desde su ingreso al centro de detención.
Según el escrito judicial, firmado por los defensores Mark Donnelly y Andrés Sánchez, Flores convivía con un prolapso de la válvula mitral antes de su arresto y recibía un tratamiento mensual con inyecciones que no ha podido continuar durante su reclusión. En su lugar, el equipo médico del penal le prescribió aspirina infantil, una estatina, diltiazem y nitroglicerina para los episodios de dolor en el pecho.
Condiciones de reclusión y estado de salud
Los abogados detallaron que su clienta perdió más de once kilos, sufrió la pérdida de dos molares y presenta reflujo y gastritis persistentes desde enero. La defensa añadió que los médicos recomendaron realizarle un cateterismo cardíaco, procedimiento que requiere un entorno de recuperación distinto al que ofrece una cárcel federal. Asimismo, el documento hace referencia a un episodio de salud ocurrido el 29 de julio que, de acuerdo con los defensores, pudo tratarse de un infarto leve.
La defensa propuso un esquema de detención alternativa consistente en una residencia privada dentro del distrito judicial de Manhattan, custodiada por guardias armados durante las 24 horas, con visitas restringidas, líneas telefónicas intervenidas y monitoreo por video. Flores ofreció asumir los costos del traslado y entregar su pasaporte como garantía adicional.
Historial médico bajo sello y próximas audiencias
Paralelamente, el juez Hellerstein aceptó una petición de la defensa para mantener bajo sello el historial médico presentado como respaldo, al considerar que prevalece el interés de la acusada en proteger su privacidad. La fiscalía federal de Manhattan no ha presentado una respuesta formal y el magistrado aún no se ha pronunciado sobre la solicitud.
Flores, de 69 años, y Maduro, de 63, permanecen detenidos desde el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses los capturaron en un operativo en Caracas. Las defensas presentaron mociones separadas para desestimar la causa basadas en inmunidad soberana, con una audiencia prevista para el 17 de noviembre y el inicio del juicio fijado para el 1 de junio de 2027.
