Gustavo Tarre confirmó su renuncia a la representación de Venezuela ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una decisión motivada por el reconocimiento de Calixto Ortega Sánchez como gobernador por Venezuela ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según explicó, su permanencia en el cargo se tornó insostenible al no poder representar a una administración que considera ilegítima, señalando además que existía el interés de colocar en el puesto a alguien vinculado con Delcy Rodríguez. Su dimisión se concretó el pasado 24 de junio.
Tarre había sido designado en su cargo por la Asamblea Nacional de 2015, en el marco del interinato de 2019, cuando el organismo financiero internacional reconoció a Juan Guaidó como la máxima autoridad del país sudamericano.
Críticas a la gestión y acumulación de funciones
Sobre el proceso de transición, Tarre indicó que no ha sostenido ningún tipo de comunicación con Ortega Sánchez. Al respecto, cuestionó la concentración de poder y la supuesta escasez de talento humano calificado en el aparato oficial, apuntando a lo que calificó como una constante rotación de figuras dentro de la administración pública durante los últimos tres años.
Por su parte, analistas del área económica como Alejandro Grisanti también han advertido sobre la acumulación de responsabilidades. Actualmente, Ortega Sánchez desempeña de manera simultánea la presidencia del Banco de Venezuela (BDV), la vicepresidencia sectorial de economía, y las gobernaturas ante el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.
