Organizaciones no gubernamentales exigieron al gobierno interino y a las empresas internacionales del sector de hidrocarburos y minería el establecimiento de estrictas garantías ambientales ante las recientes licencias y acuerdos con Estados Unidos, anunciados tras los pactos sobre las reservas de crudo nacionales.

Crisis ambiental crónica en la industria

Mediante un comunicado conjunto difundido este miércoles 9 de septiembre, Provea y Clima21 exhortaron a que se asuma como un compromiso ineludible el cumplimiento efectivo de las obligaciones ambientales y de derechos humanos, así como la protección de las comunidades vulnerables y la atención prioritaria de los derrames de hidrocarburos que afectan a los ecosistemas continentales y marinos.

Las organizaciones destacaron que los convenios deben contemplar compromisos exigibles para la atención de los pasivos ambientales acumulados, el control de las contingencias actuales y la restauración de los territorios degradados por la actividad extractiva histórica.

Preocupación por la expansión extractivista

El trasfondo de esta solicitud surge luego de que el gobierno estadounidense anunciara un acuerdo para desarrollar las reservas petroleras del país y otorgar al Pentágono una participación en los beneficios obtenidos. Según los detalles aportados por el gobierno interino, el convenio posee una vigencia de 25 años y comprende la explotación de 17 campos que suman 65.000 millones de barriles, con la meta de alcanzar una producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios.