Salud

Sigue estos consejos para seleccionar los juguetes más seguros para tus hijos

La seguridad de los juguetes es un tema que siempre cobra vital importante, y más porque viene la época navideña y los niños esperan los suyos.

Existen ciertos juguetes que requieren baterías para su funcionamiento, y que, como se ha reglamentado en Europa, Canadá, Estados Unidos y otros países, deben tener un método seguro para la extracción de las pilas; es decir, que no se puedan abrir solamente con la mano, y que requieran de un destornillador para ello.

Los padres de familia deben aprender a reconocer algunas características que necesitan cumplir los productos (con baterías o no) que van a regalarles a sus hijos.

Olga Lucía Baquero, miembro de la mesa de trabajo de prevención de accidentes de la Sociedad Colombiana de Pediatría, explica que “en el fin de año pueden aumentar los accidentes con juguetes porque hay más elementos en las casas y al alcance de los niños, y posiblemente porque los adultos no toman medidas de seguridad pertinentes”.

Revisión minuciosa

Irma Salazar Montenegro, subdirectora del sistema de información y conocimiento de la Corporación Día de la Niñez, explica como primera medida, así como los alimentos, es indispensable revisar la etiqueta del producto. Este debe indicar la edad del niño para la que fue diseñada, los materiales con los que fue construido, recomendaciones de seguridad para su uso y la garantía de calidad y seguridad.

Saber la edad etiquetada permite saber qué elemento es el adecuado para la etapa del desarrollo del pequeño y cuáles son los estándares de fabricación que lo protegen.

Generalmente, los fabricantes elaboran productos de una sola pieza para los más pequeños porque, por ejemplo, en ellos son usuales los ahogamientos con elementos pequeños. “Los niños menores de 5 años no deben tener juguetes que se puedan desbaratar, porque las piezas pequeñas se las pueden llevar a la boca y sufrir un atoramiento”, agrega la pediatra.

Para evitar esto, no hay que darles productos que quepan a través de un rollo de papel higiénico; tampoco aquellos que contienen imanes, botones y lazos. Y los juguetes de metal en mal estado o en deterioro pueden cortar o herir.

Se debe comprobar que los productos no tengan puntas que generen lesiones, sustancias inflamables ni tóxicas, que también se pueden comprobar en el empaque. Estas pueden generar intoxicaciones y alergias.

Por otro lado, verificar el estado de la batería y los conductos de electricidad, cuando son productos que requieren pilas o corriente. Irma Salazar afirma que cuando las baterías ya están usadas tienen elementos químicos que, si entran en contacto con la piel, tienen riesgo de afectar al usuario. Asimismo, los elementos con electricidad, al ser manipulados, pueden generar accidentes. Por eso hay que revisar que estén debidamente asegurados y no tengan un tiempo considerable de desgaste.

Las expertas aconsejan adecuar un lugar exclusivo para guardar los juguetes, asearlos periódicamente y desecharlos cuando ya no se encuentren en buen estado.

Salazar puntualiza que, en general, el peligro no está en el juguete, sino en su uso inadecuado. Hay algunos productos que por su misma forma, material, construcción o número de piezas representan un riesgo que el adulto es capaz de percibir. El niño necesita acompañamiento a la hora de manipularlo, pues es el cuidador quien puede prevenir ciertos accidentes.

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