¡Que los días libres de Semana Santa no dañen tu dieta! Para disfrutar del asueto no necesariamente debes dejar de comer saludable y cuidar tu alimentación.
1- Haz un desayuno abundante en proteínas, moderado en carbohidratos y bajo en grasas, «como por ejemplo arepa de maíz integral o pan integral más pollo, huevos revueltos o en tortilla rellena de jamón, pollo a la plancha o mechado, atún», manifestó la doctora especialista en obesidad y salud pública, Samar Yorde, en su Instagram @soysaludable. 2- En el almuerzo escoge proteínas preparada en la forma que más te guste, siempre que no sean fritas ni empanizadas con harinas. «Carnes blancas o rojas, asadas, sancochadas, guisadas, horneadas, al vino. Una porción un poco más grande que la palma de tu mano», apuntó la especialista zuliana.
3- Acompaña la proteína del almuerzo con vegetales crudos, al vapor u horneados (1 a 2 tazas).
4- Evita los aderezos a base de aceites, mayonesa, crema de leche y los otros condimentos altos en grasa que le añades a las ensaladas. Pueden sumar muchas calorías.