Una sonrisa blanca representa higiene, belleza y seguridad, de manera que todos tratamos de conseguir que nuestros dientes sean relucientes, sin embargo algunos hábitos pueden producir un efecto completamente contrario.
El cigarrillo, las bebidas azucaradas y el café son los principales culpables de los dientes manchados en la sociedad, de manera que se han creado métodos de blanqueamiento para que la dentadura vuelva a brillar pese al constante consumo de estos productos.
Entre estos tratamientos, destaca el blanqueamiento con la aplicación de moléculas de peróxido de hidrógeno, mejor conocido como agua oxigenada, que, en la superficie de los dientes, que al ser activadas con luz azul elimina las moléculas que ensucian y manchan.
El gran problema es que este tratamiento trae consecuencias como sensibilidad y debilidad, debido al desgaste del esmalte dental.
