El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el domingo que no habrá despidos de trabajadores de la petrolera estatal Pemex, como parte de su plan de austeridad, cuestionado por algunos sectores del país.
Hace poco más de una semana, el mandatario anunció medidas diseñadas para ayudar a la pretrolera con su abultada deuda a través de la renovación de líneas de crédito con tres bancos, así como planes para reducir gradualmente su carga fiscal.
“No habrá despidos, están completamente resguardadas sus pensiones y les digo, vamos a mejorar mucho el servicio médico que está mal”, dijo López Obrador en un acto público.
López Obrador aseguró que el próximo año incluso habrá más presupuesto, por lo que será posible aumentar la producción de gasolina y de otros hidrocarburos.
