Un grupo de 12 países europeos y Canadá avanza en la preparación de una nueva misión para reforzar la seguridad marítima en el Atlántico Norte y en el Ártico, en medio de los vacíos que deja Estados Unidos dentro del paraguas de seguridad del continente.
Entre los países que prevén integrarse en la iniciativa está España. La operación busca responder a un escenario en el que los aliados europeos asumen más responsabilidades dentro de la organización militar, luego de meses de presiones de la Administración de Donald Trump para que Europa aumente su peso en la defensa colectiva.
Una misión sin fuerzas de Washington
La nueva propuesta se desarrollará sin presencia de tropas estadounidenses. De acuerdo con las fuentes consultadas, la idea es fortalecer la vigilancia y la capacidad de reacción en dos zonas de alto valor estratégico: el Atlántico Norte, clave para las rutas marítimas entre Europa y Norteamérica, y el Ártico, una región que ha ganado relevancia por su peso geopolítico y militar.
El impulso de esta iniciativa también llega en un momento de tensión por las renovadas amenazas de Donald Trump de tomar Groenlandia, la enorme isla ártica que forma parte del Reino de Dinamarca. Ese contexto ha incrementado la preocupación entre los aliados europeos, que observan con cautela la volatilidad del jefe de la Casa Blanca de cara a la próxima cumbre de la OTAN.