Claves
- —La cifra oficial de víctimas fatales asciende a 3.535 personas, según el reporte oficial hasta este 6 de julio.
- —Las pérdidas estimadas van de 6.700 a 14.900 millones de dólares en los escenarios más conservadores.
- —Óscar Torrealba y Asdrúbal Oliveros coinciden en que la reconstrucción superará la capacidad financiera del Estado.
- —Ambos economistas señalan que la recuperación dependerá de ayuda internacional, transparencia institucional y consenso político.
Caracas. El doblete sísmico del 24 de junio pasado dejó a Venezuela con un golpe humano y económico de gran escala: la cifra oficial de víctimas fatales asciende a 3.535 personas, mientras las pérdidas estimadas van de 6.700 a 14.900 millones de dólares en los escenarios más conservadores.
Con ese panorama, la reconstrucción amenaza con desbordar la capacidad financiera del Estado y borra las previsiones de crecimiento que se manejaban para 2026.
Daños que superan los cálculos iniciales
Óscar Torrealba advirtió que el país no cuenta con la capacidad técnica, institucional ni económica para atender la calamidad y, al mismo tiempo, medir con precisión su impacto.
Según su explicación, el costo económico real podría oscilar desde el 4,6 % del Producto Interno Bruto, unos 6.500 millones de dólares, hasta el 33 %, equivalente a 37.000 millones de dólares, que es la estimación máxima reportada por la Organización de las Naciones Unidas.
Torrealba añadió que la dispersión en las cifras complica cualquier proyección seria mientras no exista transparencia estadística. También sostuvo que la reconstrucción suele costar más que los daños iniciales.

Asdrúbal Oliveros coincidió en que los desastres naturales pueden tener un impacto prolongado sobre el Producto Interno Bruto. Bajo sus evaluaciones preliminares, el saldo de daños se sitúa entre 7.500 millones y 9.000 millones de dólares, cerca del 8,5 % del PIB nacional.
El consultor empresarial sostuvo que los sectores más afectados serán vivienda, infraestructura, comercio, transporte y logística, y que la reconstrucción demandará entre 12.000 millones y 15.000 millones de dólares.
Ayuda internacional y consenso político
Torrealba afirmó que la recuperación nacional dependerá de la ayuda internacional y de la voluntad de las principales fuerzas políticas del país. A su juicio, la asistencia externa será indispensable porque los montos superan con creces la capacidad financiera del Estado.
El economista también planteó que esa cooperación requerirá auditoría de acompañamiento, participación de la sociedad civil y reglas claras para fiscalizar el uso de los recursos, en un contexto marcado por la corrupción y la falta de solidez institucional.
Oliveros añadió que Venezuela no podrá enfrentar sola este desafío. Dijo que no se trata solo de dinero, sino también de asistencia técnica, equipos especializados, hospitales de campaña, infraestructura temporal, créditos de rápido acceso y mecanismos internacionales de coordinación.
En ese mismo diagnóstico, el analista sostuvo que el restablecimiento de relaciones con organismos financieros internacionales abre una ventana para la cooperación, pero advirtió que convertir la ayuda en un nuevo terreno de confrontación política sería un error.
De acuerdo con las últimas actualizaciones, al menos 190 edificios colapsaron por completo y otros 856 presentan daños estructurales graves en todo el país. Entre las zonas más golpeadas figuran Altamira y Los Palos Grandes, en Chacao, además de la Ciudad Universitaria de Caracas.
Mientras continúan las labores de rescate y remoción de escombros, la reconstrucción queda atada a una fórmula que los economistas repiten como condición básica: transparencia, consenso político y apoyo externo para sostener una recuperación que el Estado no puede afrontar por sí solo.
