El Museo de la Moda y el Encaje de Bruselas inauguró una exposición dedicada a la evolución histórica del minimalismo en la moda, en una propuesta que relaciona la renuncia a la ornamentación con las crisis políticas y la búsqueda de comodidad.

Una lectura de la sobriedad en el vestir

La muestra plantea un recorrido por la manera en que el minimalismo se ha abierto espacio en la indumentaria a partir de contextos de tensión política y cambios en las prioridades estéticas. La comodidad aparece como otro de los elementos que han impulsado esa transición hacia líneas más simples y menos recargadas.

Con esta exposición, el museo pone el foco en cómo la moda también refleja transformaciones sociales e históricas, además de tendencias de diseño. La renuncia al adorno se presenta así como una respuesta vinculada tanto al entorno como a las necesidades prácticas del vestir.