El tetracromatismo es una variante genética que, en algunos casos, permite a ciertas mujeres percibir más matices de color que el resto de las personas. El fenómeno volvió a llamar la atención a partir del caso de la artista plástica Concetta Antico, quien descubrió que veía una gama de colores distinta a la de sus estudiantes.

Un cuarto tipo de cono en la retina

La mayoría de las personas tiene tres tipos de células fotosensibles en los ojos, llamadas conos, que responden de manera aproximada al rojo, el verde y el azul. En teoría, algunas personas pueden tener un cuarto tipo de cono, lo que ampliaría la información que recibe el cerebro y podría afinar la sensibilidad cromática a lo largo del espectro visible.

El tetracromatismo: por qué algunas mujeres distinguen más tonos

Para que eso ocurra, los genes que codifican los conos sensibles al color rojo y verde deben presentar dos variantes diferentes. Como las mujeres tienen dos cromosomas X y los hombres suelen tener solo uno, por lo general únicamente las mujeres biológicas pueden ser tetracrómatas. En los hombres, la misma variante tiende a generar alguna forma de deficiencia cromática visual.

Claves

  • La mayoría de las personas tiene tres tipos de conos; algunas pueden tener cuatro.
  • Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen ese potencial genético.
  • Tener el rasgo genético no garantiza una visión cromática aumentada.

Potencial genético, pero no siempre funcional

El tetracromatismo: por qué algunas mujeres distinguen más tonos

Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen este potencial genético, según el Proyecto de Tetracromatismo de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aunque la cifra podría variar entre poblaciones. Sin embargo, poseer un tipo de célula cono adicional no significa necesariamente que la persona vea más colores de forma comprobable.

Cuando ese efecto sí puede demostrarse, se habla de tetracromatismo funcional, un concepto que sigue siendo difícil de verificar. Un estudio de Kimberly A. Jameson encontró que mujeres con cuatro tipos de células cono dividían el espectro cromático en más tonalidades, lo que sugiere que podían distinguir más tonos que las tricrómatas.

La discusión científica continúa abierta. Michael Newall plantea que una persona tetracrómata podría ver colores imposibles de describir para el resto, o simplemente una gama más refinada de colores ordinarios. Esa duda, según los investigadores, es parte del reto para medir una experiencia subjetiva que no se puede observar directamente.

El tetracromatismo: por qué algunas mujeres distinguen más tonos

Cómo se intenta identificarlo

Buscar pruebas de tetracromatismo en internet no sirve para confirmar esta condición. Las pantallas solo tienen tres canales de color —rojo, verde y azul—, por lo que un posible tetracrómata no necesariamente vería en ellas todos los matices que distingue en la vida real.

Los especialistas señalan que la señal más clara suele ser una percepción constantemente distinta a la de otras personas. También mencionan una sensibilidad extrema a la luz LED intensa frente a tonalidades más cálidas, así como antecedentes familiares de deficiencia cromática moderada. Aun así, las pruebas genéticas y los estudios de laboratorio siguen siendo los indicadores más confiables.

Antico cree que su experiencia artística la ayudó a desarrollar esa capacidad. En su caso, la posibilidad de ver colores que otros no ven se convirtió en una ventaja personal y profesional: ha hecho que su vida sea fantástica.