Claves
- —La sustancia se llama miristato de isopropilo y la produce la reina de la colonia.
- —Las parejas aisladas de esos olores se aparearon en pocas semanas; cinco de seis hembras quedaron preñadas.
- —Cuando retiraron el químico, la colonia se volvió agresiva y una hembra terminó preñada.
Las ratas topo desnudas usan un compuesto químico producido por la reina para frenar la reproducción de las demás hembras y mantener la cohesión de la colonia, según un nuevo estudio.
El hallazgo ayuda a explicar cómo este mamífero originario de África conserva una estructura social en la que solo una hembra se reproduce mientras el resto de los miembros cuida de las crías.

El compuesto que actúa como barrera reproductiva
La sustancia se llama miristato de isopropilo. La produce la rata topo desnuda reina y está prácticamente ausente en los individuos que no se reproducen.
Los investigadores probaron si su olor modificaba el comportamiento de las hembras y vieron que las de mayor rango parecían evitarlo. Luego, al observar el cerebro mediante ecografía funcional, detectaron una fuerte activación de la corteza olfativa y, en ocasiones, del hipotálamo.
En pruebas con animales alojados en parejas, los que estuvieron completamente aislados de los olores de la colonia se “desinhibieron sexualmente” y comenzaron a aparearse en pocas semanas. Cinco de las seis hembras quedaron preñadas.
En cambio, las parejas expuestas al miristato de isopropilo no se aparearon.

Una colonia que depende del olor de la reina
En otro experimento, los científicos retiraron a la reina de una colonia, pero siguieron aplicando el compuesto sobre el lecho durante 12 semanas. Durante ese tiempo, la colonia se mantuvo tranquila.
Cuando retiraron el químico, los animales se volvieron agresivos. Algunas hembras mostraron comportamiento sexual y una de ellas quedó preñada, lo que sugiere que se había convertido en la nueva reina.
Khallaf y Lewin también observaron que las secreciones vaginales de la molécula alcanzaban su punto máximo en la reina cuando estaba ovulando. Según explican, ese éster funciona como indicador del estado reproductivo de la reina.
En las colonias salvajes, las madrigueras pueden alcanzar hasta 3 km de longitud. La reina patrulla ese sistema para depositar la molécula y asegurar que todos los animales de su colonia estén expuestos al compuesto y no la desafíen.

Como explica Khallaf, el miristato de isopropilo “mantiene unida a toda la colonia”. Sin ese efecto, los animales pueden volverse violentos entre sí y dejar de estar reproductivamente activos. Debe tratarse de un cambio que se está produciendo en su cerebro, afirmó Khallaf al referirse al mecanismo que permite a la reina seguir produciendo la sustancia sin verse afectada por ella.
Por qué esta especie necesita vivir en grupo
La eusocialidad le permite a esta especie cooperar en un entorno difícil. Viven en el desierto y se alimentan de las partes subterráneas de las plantas, a las que solo acceden cavando túneles.
Al trabajar juntas, pueden explorar en distintas direcciones, compartir el alimento y almacenar raíces para el resto de la colonia. También reducen la pérdida de calor al dormir juntas.
Para los investigadores, tener una reina es una forma de reforzar la cohesión social. Todavía no está claro cómo logra suprimir la producción de hormonas en otras hembras sin afectar su propia fertilidad.
