Aniston revive un truco clásico para cuidar el contorno de ojos por la noche
La actriz contó que desde finales de los 90 usa un bálsamo tipo vaselina en los párpados. El gesto, simple y de vieja escuela, lo reserva para la noche.
·Actualizado hace 3 h
Jennifer Aniston recordó un truco de belleza que aprendió a finales de los 90 en Londres: una maquilladora le aplicó un bálsamo tipo vaselina en los párpados, y desde entonces ella lo usa por la noche para mantener el contorno de ojos más cómodo e hidratado.
El gesto que Aniston incorporó en Londres
La actriz explicó que todo ocurrió a finales de los 90, cuando una maquilladora sacó “este tubito, como de vaselina”, y se lo puso en los párpados. Al principio, dijo, le resultó desconcertante, pero el resultado le convenció y terminó adoptándolo como parte de su rutina nocturna.
Según su relato, ese producto le deja la zona más suave y confortable al final del día, en un gesto que ha resistido el paso del tiempo pese a la avalancha de fórmulas más complejas en el mercado.
Por qué un bálsamo denso puede servir en esa zona
La lógica de este truco está en que la vaselina no hidrata por sí sola, sino que actúa como una barrera que ayuda a conservar la humedad de la piel. En el contorno de ojos, donde la piel es más fina y tiende a marcarse con facilidad, esa capa protectora puede ayudar a reducir la sensación de tirantez.
La noche es el momento que mejor le sienta a este tipo de producto porque la piel entra en fase de reparación y no hay que lidiar con maquillaje ni brillo. Usado como último paso, puede sellar la hidratación previa o proteger la zona si está seca o sensibilizada.
Cómo aplicarlo sin exagerar
El truco, según el texto, está en la cantidad: basta con una porción mínima, calentada entre los dedos y aplicada con pequeños toques sobre el hueso orbital. La recomendación es no acercarlo demasiado a la línea de las pestañas para evitar que migre hacia el ojo mientras se duerme.
También se sugiere probar primero en noches alternas si la piel es muy reactiva, grasa o propensa a miliums. La idea no es cubrir de más, sino usar una capa finísima que actúe durante el descanso.
Una apuesta por lo básico que sigue vigente
El consejo de Aniston encaja con una tendencia que gana espacio: rutinas más simples, productos versátiles y constancia por encima de la acumulación de pasos. No sustituye un contorno de ojos ni promete borrar arrugas, pero sí puede ayudar a mantener la zona más protegida y flexible.
Décadas después, la actriz sigue fiel a ese recurso de la vieja escuela que una maquilladora le enseñó en Londres. Y en un sector saturado de novedades, el gesto más sencillo sigue teniendo sitio.