Claves
- —Chanel seleccionó quince modelos mayores de cuarenta años en primavera/verano 2026.
- —Balmain incluyó veinte modelos de entre 35 y 57 años.
- —Romae Gordon, de 52 años, volvió a desfilar para Versace y luego para Chanel.
- —La discusión gira entre una apertura estética y una estrategia comercial.
Las pasarelas de primavera/verano 2026 dejaron ver un cambio llamativo: varias firmas de lujo incorporaron a modelos de más de 40 años, un giro que rompe con una de las reglas no escritas más rígidas de la moda. La presencia de estos rostros maduros en desfiles de Chanel, Bottega Veneta, Tom Ford, Givenchy, Balenciaga, Louis Vuitton y Balmain reabrió una discusión de fondo sobre edad, belleza y negocio.
Las pasarelas abren espacio para los rostros maduros
En esa temporada, Chanel seleccionó quince modelos mayores de cuarenta años. Bottega Veneta trabajó con nueve rostros adultos, Tom Ford con otros nueve entre mujeres y hombres, Givenchy con ocho, Balenciaga con cinco y Louis Vuitton con cuatro.

Balmain fue aún más lejos: veinte de sus modelos estaban entre los 35 y los 57 años. Entre los ejemplos más visibles también estuvo Romae Gordon, modelo de 52 años, que desfiló para el Versace de Dario Vitale y, meses más tarde, para Chanel.
Una tendencia que mezcla estética, naturalidad y mercado
El fenómeno no se limita a mujeres que nunca salieron de la industria. Varias de estas modelos habían dejado la profesión de forma voluntaria o forzada y han regresado cuando, como dijo Stephanie Cavalli, “es la edad adecuada para florecer”.
Caroline Issa, directora ejecutiva y editora de moda de la revista londinense Tank, sostiene que estas mujeres muestran seguridad, cuidan su piel y exhiben su edad con orgullo. También apunta que firmas como Chanel, Givenchy o Valentino se suman a una corriente que otras marcas independientes ya venían explorando.
Para ella, sin embargo, la inclusión no deja de tener un componente comercial: las mujeres mayores tienen capacidad de compra para la ropa, los accesorios y los productos de belleza que venden esas firmas.

La discusión sigue abierta entre quienes ven una transformación real del canon de belleza y quienes creen que la industria simplemente ha encontrado una nueva forma de venderse. Lo cierto es que la madurez, antes marginada en la moda, ya ocupa un lugar visible en la pasarela.
Qué define hoy a una adult face
La industria llama adult faces a estas modelos cuyo rasgo común no es solo la edad. Se trata de una imagen de madurez marcada por la fuerza del gesto, una piel cuidada y una expresión que deja ver el paso del tiempo sin renunciar a la calidad.
Caroline Issa dice que incluso supermodelos que han envejecido, como Christy Turlington o Erin O’Connor, siguen viéndose naturales, sin signos evidentes de intervención. La doctora Mar Mira, por su parte, explica que la mujer 50+ actual busca mantenerse natural, con una mejor versión de su piel y de su expresión, pero sin sobrecorregir arrugas o pérdidas de volumen.
En esa línea, la mirada se ha convertido en una zona clave. Según Mira, muchas pacientes quieren verse más vitales y armónicas, no parecer más jóvenes. Esa búsqueda impulsa tratamientos mínimamente invasivos y una idea distinta del cuidado estético: conservar la expresión antes que borrar la historia del rostro.
