CAF destinará USD 9.000 millones para impulsar el desarrollo de Colombia entre 2026 y 2030, en un esquema centrado en seguridad energética, infraestructura para la productividad, prosperidad e inclusión social y fortalecimiento territorial.
Así lo expuso Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la institución, durante un encuentro con el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella; el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo; y el ministro designado de Hacienda y Crédito Público, Miguel Gómez Martínez.
Según CAF, este paquete representa la apuesta más ambiciosa que ha hecho en Colombia y busca acompañar al nuevo Gobierno en prioridades vinculadas con seguridad energética, productividad, inclusión social y desarrollo territorial.
Los cuatro frentes del financiamiento
El programa de apoyo se organizará en cuatro sectores prioritarios que articulan las prioridades del nuevo Gobierno con las capacidades técnicas y financieras de la institución.
Seguridad energética e infraestructura
El primer eje contempla un sistema moderno, confiable y diversificado, con proyectos de energías renovables no convencionales, modernización y expansión de redes de transmisión y distribución, y nuevas soluciones de almacenamiento.
El segundo eje incluye transporte, logística y conectividad digital para integrar territorios, reducir costos y ampliar el acceso a mercados. También abarca corredores viales, transporte multimodal, férreo, fluvial y movilidad urbana.
Inclusión social y fortalecimiento territorial
El tercer eje está orientado a mejorar la convivencia, la seguridad ciudadana y las instituciones de justicia, además de inversiones en salud, educación, formación de capacidades, agua y saneamiento y vivienda digna.
El cuarto componente busca que departamentos, distritos y municipios conduzcan su propio desarrollo con financiamiento, asistencia técnica y conocimiento para reducir brechas históricas entre territorios.
Una cooperación que ya abarca varias áreas
En esos años, CAF ha acompañado proyectos de alcance nacional y territorial en infraestructura, agua y saneamiento, movilidad urbana y rural, educación, salud, desarrollo productivo, sostenibilidad ambiental, fortalecimiento institucional y financiamiento verde.
Con este marco de financiamiento, la institución busca respaldar las prioridades de desarrollo de Colombia y convertir los recursos en obras, energía, agua potable, empleo y oportunidades.
