La demanda de infraestructura ligada a la IA está impulsando a las compañías intensivas en capital en mercados emergentes.
Las acciones de compañías intensivas en capital, conocidas como HALO por las siglas de heavy assets, low obsolescence, están tomando protagonismo en los mercados emergentes en medio del impulso que la inteligencia artificial está dando a la infraestructura física, según Goldman Sachs Research.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 775,26 Bs y la tasa oficial del BCV en 667,05 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Más inversión física, más interés de los mercados
El cambio responde a un mayor apetito por negocios vinculados con redes eléctricas, servicios públicos, energía, manufactura y otros sectores que dependen de fuertes desembolsos en activos. En ese entorno, la IA no solo está modificando las expectativas sobre las compañías menos intensivas en activos, sino que también está reforzando el valor de los negocios que requieren grandes inversiones de capital.
Sunil Koul, jefe de acciones de mercados emergentes globales de Goldman Sachs Research, y el analista Tarun Lalwani señalaron que una canasta de acciones intensivas en capital en mercados emergentes habría subido 115% desde fines de 2025 hasta el 5 de junio. En el mismo lapso, las acciones de sectores capital-light avanzaron 7%, una diferencia de desempeño que refleja el cambio de preferencia entre los inversionistas.
A pesar de ese repunte, las compañías con mayor intensidad de capital aún cotizan con un descuento de valuación de 20% frente a las menos intensivas en activos. Sin embargo, el informe destaca que muestran una mejor dinámica de crecimiento de ganancias hacia adelante, un factor que ha ayudado a sostener el interés del mercado.
Ganancias al alza en energía, utilities y telecom
Los analistas elaboraron un Capital Intensity Score, o puntaje de intensidad de capital, a partir de seis métricas que incluyen la proporción de activos fijos y la carga de inversión. Con esa metodología identificaron a utilities, energía y telecomunicaciones como los sectores más intensivos en capital dentro de los mercados emergentes.
A partir de ese filtro se construyó una canasta de 80 acciones de alta intensidad de capital, con una presencia importante de compañías de China, Corea del Sur y Taiwán, entre ellas fabricantes de semiconductores. En paralelo, se armó otra cartera de 80 acciones de sectores más livianos, concentrada en software, internet, medios y consumo minorista.
Según Goldman Sachs Research, el principal motor del mejor desempeño del grupo HALO ha sido la mejora en las ganancias. Las estimaciones de consenso de utilidades por acción a 12 meses subieron 45% en lo que va de año para el grupo intensivo en capital, mientras que se mantuvieron sin cambios para el segmento capital-light.
IA, reindustrialización y seguridad energética
El informe también relaciona esta tendencia con la inversión que exigirán los centros de datos y otras infraestructuras necesarias para desarrollar inteligencia artificial. Los grandes hiperescaladores proyectan destinar billones de dólares a esas construcciones en los próximos años, lo que presiona al alza la demanda de infraestructura eléctrica, industrial y energética.
Además, el estudio menciona factores estructurales como la reindustrialización, el aumento del gasto en defensa y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. Todo eso, según el análisis, está impulsado por la búsqueda de resiliencia ante la volatilidad geopolítica y la seguridad energética.
En ese contexto, Koul y Lalwani consideran que la sobreperformance de las acciones intensivas en capital puede continuar por la fortaleza de sus fundamentos y por el impulso de las inversiones estratégicas en estos sectores. En contraste, advierten que ramas como software, medios y servicios de internet enfrentan un entorno más desafiante por el posible impacto de la inteligencia artificial sobre sus modelos de negocio.
Peter Oppenheimer, estratega global de Goldman Sachs, agrega que el aumento del gasto de capital vinculado a la IA debería seguir sosteniendo la demanda de activos físicos. Con ello, el fenómeno HALO aparece como una tendencia que no se limita a Estados Unidos o Europa, sino que también se está dejando sentir con fuerza en los mercados emergentes.