JPMorgan subió este lunes su objetivo de fin de año para el S&P 500 a 8.000 puntos, mientras CFRA lo elevó a 8.050. El ajuste refleja el impulso de las ganancias, pero también una señal de alerta: cada vez menos inversores están pagando por protección ante una caída.

Las ganancias por IA empujan nuevas metas para el índice

JPMorgan elevó su proyección dos veces en dos meses. El banco pasó de 7.600 a 7.800 en junio y ahora a 8.000 esta semana, un nivel que queda aproximadamente 3% por encima del cierre del viernes, de 7.757,64 puntos.

El estratega Dubravko Lakos-Bujas y su equipo esperan ahora 365 dólares de ganancias por acción en 2026, un aumento de 35% en un año. Mantuvieron el múltiplo de valoración en 20 veces las ganancias, por lo que el ajuste depende sobre todo de mejores beneficios.

El argumento de fondo es el mismo: la inteligencia artificial está alimentando las cuentas de las grandes tecnológicas. Google Cloud creció 82% anual en el último trimestre, Microsoft Azure subió 43% y Amazon Web Services avanzó 37%. JPMorgan estima que la IA absorberá más de la mitad de los 1,5 billones de dólares de gasto de capital del índice este año.

CFRA fue más lejos y elevó su objetivo a 12 meses a 8.650 desde 7.730. La firma también colocó su previsión de fin de año en 8.050, por encima de la de JPMorgan.

La bolsa sube, pero casi nadie paga por protección

El consenso de Wall Street también se mueve al alza. Goldman Sachs está en 8.000, Citi en 8.100 y el promedio del mercado ronda los 7.854 puntos. Solo Bank of America mantiene su previsión en 7.100.

Estas revisiones llegan después de una semana en la que el Dow y el S&P 500 cerraron en máximos históricos gracias a las ganancias impulsadas por la IA.

Sin embargo, en el mercado de opciones aparece una señal de riesgo. Las opciones put funcionan como seguro ante caídas bruscas, pero la demanda de coberturas ha bajado a niveles no vistos desde que Donald Trump retiró los aranceles en 2025, según informó Bloomberg. El indicador que compara el costo de puts y calls a un mes está en su nivel más bajo en 16 meses.

Ese retroceso en las coberturas se repite en otras señales del mercado. El rendimiento por dividendos del S&P 500 cayó a 1,04%, su nivel más bajo registrado, muy por debajo de su promedio histórico de 2,81%, según datos de Barchart.

Michael Burry, conocido por anticipar el colapso de 2008, lanzó la semana pasada una advertencia de posible desplome estilo 1987 mientras el índice marcaba récords.

Un mercado sin coberturas queda más expuesto a un golpe

La falta de protección preocupa porque deja al mercado sin amortiguadores ante un sobresalto. Entre los riesgos que mencionan los analistas están la deuda de margen, la inflación persistente y una política monetaria más dura de la Reserva Federal.

JPMorgan prevé que la Fed mantenga las tasas entre 3,50% y 3,75% en 2026, mientras ve la inflación PCE cerca de 3,4% para diciembre. Eso deja poco espacio para recortes que alivien las valoraciones elevadas.

A esa lista se suman la fuerte emisión de acciones y deuda, las tensiones por el petróleo en el Estrecho de Ormuz y la debilidad estacional de septiembre, que llegará en tres semanas. Antes, el mercado estará atento al informe de inflación de Estados Unidos de este miércoles.

Bitcoin se negoció cerca de 63.955 dólares el lunes, con un retroceso de 2% en el día, mientras el S&P 500 cayó 0,1%.

La tesis alcista sigue apoyada en las ganancias, pero el riesgo aumenta si uno solo de los shocks señalados aparece en un mercado que casi no se está cubriendo.