Un equipo de investigación liderado por la Universidad de Navarra ha demostrado que, cuando los peatones deambulan libremente, tienden a girar en sentido antihorario, por lo general hacia la izquierda. El patrón apareció en 32 de los 33 experimentos realizados y, según los autores, es robusto, transcultural y de origen individual.
Un sesgo que aparece casi de inmediato
La tendencia a girar a la izquierda se observó en la gran mayoría de las pruebas. La única excepción fue un estudio realizado en Japón, en el que el resultado fue de 50 a 50. En el resto de los experimentos, el comportamiento se repitió de forma consistente.
De acuerdo con los autores, el sesgo aparece casi de inmediato en torno al 80 % de las personas. Cuando se evalúa a los participantes caminando solos, un 75 % sigue desviándose hacia la izquierda. Además, el fenómeno se mantiene tanto si la persona anda sola como si lo hace en medio de una multitud.
Qué factores descartaron
Los investigadores señalan que el comportamiento no depende de la lateralidad manual, podal ni de la dominancia ocular. Tampoco encontraron diferencias entre sexos o culturas. El entorno también pareció no alterar el resultado: el sesgo se repitió tanto en explanadas abiertas como en patios pequeños rodeados de paredes, y fue independiente de las maniobras de evitación empleadas por los peatones.
