El sector de franquicias en Venezuela mantiene señales de reactivación y proyecta cerrar 2026 con una expansión de entre 10% y 15%, en un mercado que ronda los 2.500 puntos de venta activos en todo el país y que sigue concentrado en gastronomía, retail y servicios especializados.

La actividad, además, atraviesa una etapa de transformación digital y de ajustes en sus modelos de gestión interna. En ese contexto, también ha vuelto el interés de marcas internacionales por evaluar un eventual regreso al país, mientras el ecosistema preserva su papel como generador de empleo formal, con más de 44.000 puestos directos e indirectos.

Consumo con leve mejora

Raúl Angulo, gerente general y director de Transferencias y Encomiendas Angulo López C.A. (TEALCA), fue electo presidente de la junta directiva de la Cámara Venezolana de Franquicias (Profranquicias) para el período 2025-2027. Desde esa instancia, aseguró que el sector se ha ido ajustando a una realidad económica distinta a la de años anteriores.

Angulo afirmó que durante este año se ha visto una mejoría ligera en la actividad, de cerca de 5%, impulsada más por expectativas que por otros factores. A su juicio, el comportamiento del consumo ha acompañado esa tendencia, aunque todavía persisten obstáculos importantes para la operación de las marcas.

Entre los principales problemas que siguen afectando al sector mencionó el bajo poder adquisitivo, las diferencias cambiarias y la presión fiscal. Esos factores, señaló, continúan presentes pese a las expectativas económicas positivas que se han acumulado en los últimos meses.

Negocios más pequeños y precios más bajos

Franquicias en Venezuela se adaptan al mercado de bajos ingresos y buscan crecer

El dirigente gremial explicó que las marcas consolidadas han comenzado a buscar espacios en la base de la pirámide, con nuevos productos y servicios orientados a consumidores de menores ingresos. En ese proceso, las franquicias han tratado de mantener sus precios e incluso de reducirlos.

También señaló que ese esfuerzo implica sacrificios en los márgenes de ganancia. En un entorno de inflación en dólares, dijo, mantener precios equivale en la práctica a una reducción real del valor de venta.

Como ejemplo, mencionó el caso de Domino’s Pizza, que abrió a finales del año pasado en Catia con una oferta limitada, pizzas personales y una estructura de tienda más pequeña. Agregó que formatos similares se han visto en otras marcas, como Perfumes Factory, que ha empezado a operar en pasillos de centros comerciales.

Angulo afirmó que las empresas están diseñando modelos más livianos, más pequeños, más sencillos y más económicos, con el objetivo de ofrecer precios más competitivos y adaptarse a la nueva realidad del mercado.

Centros comerciales y expansión en el interior

Sobre los centros comerciales, destacó que muchos están cambiando su modelo para responder a las nuevas preferencias de consumo. Explicó que hoy los mercados favorecen espacios más abiertos y conceptos distintos al formato tradicional de centro comercial cerrado.

Agregó que a los centros comerciales que han hecho esas transformaciones les está yendo bien y que las franquicias siguen buscando lugares con tráfico. Como referencia, mencionó conceptos abiertos como Unicentro en Maracay y otro en El Tigre.

Franquicias en Venezuela se adaptan al mercado de bajos ingresos y buscan crecer

En cuanto a las franquicias del interior del país, comentó que muchas han buscado expandirse hacia Caracas para acceder a un mayor volumen de negocios, debido al impacto que la situación económica ha tenido en otras regiones durante años. Esa tendencia, sostuvo, se ha venido observando desde hace al menos un par de años.

Capital, valores y marcas internacionales

Angulo indicó que, en este tipo de negocios, el capital suele colocarlo más el inversionista que el dueño de la marca. Explicó que, por lo general, es el interesado en franquiciar quien aporta los recursos para abrir el punto de venta.

Ante las restricciones de financiamiento, dijo que han surgido varias formas de levantamiento de capital. Una de las más creativas, agregó, ha sido el uso de recursos de venezolanos en el exterior, desde Estados Unidos o Europa, como una especie de remesa destinada a esos proyectos.

Sobre el mercado de valores, consideró que puede ser una oportunidad para las empresas franquiciantes en procesos de transformación, aunque aclaró que no suele ser una fuente de financiamiento para el franquiciado. Señaló que el perfil financiero de estos inversionistas está conformado, en general, por pequeños emprendedores con algún capital, pero sin la capacidad de cumplir todas las exigencias del mercado de capitales.

En relación con el posible retorno masivo de marcas globales bajo el formato de franquicia maestra, sostuvo que el país está “a medio camino”. Afirmó que este año ha aumentado el interés de compañías internacionales que consultan sobre Venezuela, su entorno, la seguridad jurídica y el marco normativo.

Para Angulo, hay dos condiciones centrales que todavía deben consolidarse: la confianza en la seguridad jurídica, con aspectos que van desde la protección a las inversiones hasta la brecha cambiaria, y el tamaño del mercado venezolano, que sigue rezagado frente a etapas anteriores.

El presidente de Profranquicias concluyó que el potencial de crecimiento del país sigue intacto y que, en la medida en que se reconstruya la confianza, mejore el clima empresarial y la economía avance de forma sostenida, habrá más espacio para las franquicias y para los negocios en general.