Caracas salió en 2026 del grupo de las 10 ciudades menos habitables del mundo, pero el resultado no cambia el cuadro de fondo: Venezuela sigue necesitando una transformación profunda para recuperar condiciones mínimas de vida urbana.

Caracas mejora en el ranking, pero no sale de la crisis

La calidad de vida en las ciudades volvió a poner a Venezuela bajo la lupa tras la publicación del Índice Global de Habitabilidad 2026 de la Unidad de Inteligencia de The Economist. El estudio, que compara 173 ciudades, evalúa cinco categorías: Estabilidad, Atención Sanitaria, Cultura y Medio Ambiente, Educación e Infraestructura.

La principal novedad para el país es que Caracas dejó de estar entre las 10 ciudades menos habitables del planeta. Sin embargo, el ascenso no implica una recuperación real. Alejandro Grisanti señaló que la capital sigue en la parte baja del ranking global, apenas por encima de urbes marcadas por guerras o crisis humanitarias severas como Damasco o Trípoli.

Los frentes que siguen frenando a las ciudades venezolanas

Según el análisis, el desempeño de Caracas responde al deterioro acumulado durante décadas. Las carencias en servicios públicos, el debilitamiento institucional y la infraestructura hospitalaria precaria siguen pesando en la medición, sobre todo en salud y estabilidad ciudadana.

La hoja de ruta propuesta para Caracas, Maracaibo, Valencia o Barquisimeto pasa por cinco frentes: reducir la criminalidad y reforzar la seguridad jurídica; rescatar el sistema de salud y el acceso a medicamentos; estabilizar la electricidad y el agua, además de reconstruir la red vial, el transporte y las telecomunicaciones; mitigar la corrupción y ampliar los espacios culturales y recreativos; y dignificar la educación con inversión en redes públicas y privadas.

El informe también deja comparaciones regionales. Las ciudades latinoamericanas mejor posicionadas fueron Buenos Aires, Santiago, Montevideo y San Juan, mientras que Ciudad de México, Lima y Panamá aparecen en un segundo grupo con avances importantes.

En la cima del ranking mundial, Copenhague repitió por segundo año consecutivo como la ciudad más habitable del mundo, con 98/100 puntos, seguida por Viena y Melbourne. En contraste, Damasco volvió a ocupar el último lugar, en un contexto de retroceso en Medio Oriente y el Norte de África.

Para Venezuela, la salida de Caracas del fondo del ranking ofrece un alivio limitado. El desafío real sigue siendo convertir ese cambio estadístico en agua continua, seguridad confiable, hospitales funcionales y electricidad ininterrumpida.