El doble terremoto que golpeó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio dejó una devastación sin precedentes en más de un siglo y obligó a habilitar un cementerio de emergencia para enterrar a las víctimas que siguen llegando desde los escombros.
Más de 3.500 muertos y casi 300 cuerpos sin reclamar
Por ahora, la cifra de fallecidos por los sismos supera los 3.500. De ese total, casi 300 cuerpos no han sido reclamados, lo que aceleró la necesidad de disponer de un espacio especial para los entierros.

El cementerio de emergencia está ubicado a una hora por carretera de La Guaira, la zona más afectada por los temblores. Fue construido en un sector apartado del camposanto de La Esperanza, sobre una colina de esa zona montañosa.
Sepulturas individuales y sin presencia de los familiares
En el lugar se ven largas filas de cruces blancas y llegan de forma continua camiones refrigerados con cadáveres recuperados entre los escombros. La maquinaria pesada trabaja desde hace más de 10 días excavando zanjas para recibir a las víctimas.

Las autoridades insisten en que no se trata de una fosa común y que cada inhumación se hace de manera individual. Los familiares no pueden estar presentes; solo operarios especializados y funcionarios permanecen en el sitio.
Cada sepultura lleva una cruz, piedras blancas y un código de identificación que permite vincular el cuerpo con un expediente y su registro fotográfico. Aun así, muchos de los cadáveres no han podido ser identificados.
El líder comunitario Elis Zabala explicó: “Iniciamos este trabajo que se ha hecho con dedicación y amor junto a un equipo de voluntariado y personas que verdaderamente lo han hecho porque les nace, y porque saben la situación en la que nos encontramos”.
Entre las críticas posteriores a la tragedia figura la falta de organismos de rescate oficiales para hallar los cadáveres de las personas reportadas como desaparecidas. A los 3.500 muertos confirmados se suman miles de desaparecidos en lo que ya se considera la peor catástrofe natural de las últimas décadas en Venezuela.
