Al concluir la misa de este sábado en el Santuario de la Candelaria, el padre Gerardino Barracchini se dirigió a un grupo de feligreses y planteó que el país atraviesa un momento de dolor que exige levantarse y recomponer tanto la vida material como los valores colectivos.
Un llamado en medio del duelo
El sacerdote sostuvo que «Venezuela está de luto en este momento» y que es tiempo de llorar, porque hay familias enteras que han quedado desarticuladas y un sufrimiento profundo que, dijo, se percibe en el ambiente. Aun así, insistió en que ese dolor no puede convertirse en parálisis y que la respuesta debe ser el esfuerzo por ponerse de pie.
«No nos está permitido permanecer en tierra. Nos tenemos que levantar, y levantándonos es que vamos a caminar. Si no nos levantamos, nadie camina, y si nadie camina, no hay reconstrucción», expresó Barracchini durante su intervención, en la que insistió en la necesidad de avanzar desde la tristeza hacia una etapa de recuperación.
Reconstrucción material y moral
Para el rector del santuario, el desafío no se limita a reparar lo que esté destruido físicamente. A su juicio, el país también necesita recuperar la moral de su gente, una tarea que consideró tan urgente como la reconstrucción de la infraestructura. En ese sentido, afirmó que este es «el momento de reconstruir» en todos los planos.
