Tener un cerebro más grande no es una garantía de tener un QI más alto, ya que lo que importa es cómo esté estructurada la materia gris, reveló un extenso estudio que cruza los datos de decenas investigaciones anteriores.
Los datos muestran claramente que los científicos habían «sobrestimado» la supuesta relación entre el tamaño del cerebro y el rendimiento intelectual, explicó este miércoles a la agencia APA el director del estudio Jakob Pietschnig, perteneciente a la Universidad de Viena.
El científico afirmó que el factor decisivo es «la estructura del córtex, el mesencéfalo (el cerebro medio) y el cerebelo, y el hecho de que la materia blanca esté conectada con la materia gris de una forma óptima».
El estudio fue publicado en la revista Neuroscience & Biobehavioral Reviews la semana pasada, después de Pietschnig y su equipo realizaran un metanálisis a partir de más de 88 estudios, con más de 8.000 participantes.
