Ecologistas en Acción presentó su informe de Banderas Negras y volvió a poner el foco en las playas españolas con peor diagnóstico ambiental: 48 arenales de la España peninsular, los archipiélagos, Ceuta y Melilla.

48 playas, dos banderas por provincia y un examen al litoral

El informe señala problemas de polución y de gestión ambiental en los puntos más castigados del litoral. Ecologistas en Acción explica que sus técnicos analizan más de 8.000 km de costa, pero solo conceden dos banderas por provincia: una por suciedad y otra por mala gestión.

La organización advierte, además, que el recuento no agota todos los daños posibles en la costa. “El informe, como en años anteriores, recoge las afecciones ambientales más graves en el litoral español, pero no todas”, sostiene en la presentación de las de 2026.

Claves

  • Ecologistas en Acción otorgó 48 banderas negras en 2026.
  • El informe cubre la España peninsular, los archipiélagos, Ceuta y Melilla.
  • La ONG analiza más de 8.000 km de costa, pero limita el diagnóstico a dos banderas por provincia.
Ecologistas en Acción señala 48 playas españolas con bandera negra este verano

Vertidos, biodiversidad y obras: los principales motivos del suspenso

La categoría más repetida en el informe es la de “vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración”, responsable de 14 distintivos. Le siguen las “afecciones a la biodiversidad”, con nueve, y las urbanizaciones y obras que invaden el dominio público marítimo-terrestre, con ocho.

En otros siete casos, el problema fue la “contaminación química”. La lista también incluye degradación ambiental causada por el turismo y la masificación, obras innecesarias o mal gestionadas, y acumulación de basuras, residuos y microplásticos. En la Senda costera de Santander, la bandera negra se asignó por daños al patrimonio histórico y cultural.

Un informe que se publica desde 2005

Ecologistas en Acción señaló que este trabajo se realiza desde 2005 y que cada caso incluye una propuesta de restauración para contribuir a la recuperación del litoral.

En su valoración general, la organización advierte a las administraciones costeras de que “buena parte de las costas han sido y siguen siendo objeto de un proceso continuado de degradación”. Entre las consecuencias menciona la regresión de playas, la destrucción de humedales y sistemas dunares, la contaminación marina, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad frente a temporales e inundaciones.