William Alvarado se quita, este sábado 17 de octubre, el traje de cantante lírico. Luego del concierto que ofrecerá, en el Centro Nacional de Acción Social por la Música, junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y Alfredo Rugeles, la voz del barítono no se escuchará más en la interpretación de obras sinfónicas-corales ni óperas. El maestro colgará en el clóset ese vestuario que utilizó por más de 40 años. Ya con 61 años, el cantante barquisimetano, una de las figuras corales más importantes del país, se retirará para darle paso a las nuevas generaciones.
“Siempre me planteé que quería retirarme cuando todavía fuera digno de ser escuchado. Desde muy temprano pensé en eso. Creo que a los 61 años es una buena edad. Me pareció una fecha indicada, pues comencé a cantar profesionalmente a los 20 años. También debes reconocer que desde hace 10 años hay una nueva generación de cantantes muy buenos, que merecen tener muchas oportunidades. Claro, no es que no voy a volver a cantar, pero ya no será en el canto lírico. Me estoy quitando ese vestuario y lo estoy poniendo a un lado”, dice Alvarado, quien desde antes de que se formara El Sistema, ya era dirigido por el maestro José Antonio Abreu, a quien ha acompañado en estos 40 años de sueños musicales y de acción social.
El último concierto de una de las voces preferidas del poeta Aquiles Nazoa, del compositor Antonio Estévez y del director mexicano Eduardo Mata contará también con la participación de tres de sus alumnos: las sopranos Erika Ramírez y Greilys Bracho, y el tenor Alberto Colmenares. Los cuatro cantantes unirán el color y la fuerza de sus voces para interpretar obras corales de Gioachino Rossini, Gustav Mahler -de los favoritos de Alvarado-, Federico Ruiz, quien le dedicó una pieza; Vincenzo Bellini, Giuseppe Verdi, Gaetano Donizetti, Antonio Estévez y Giacomo Puccini.
“En el repertorio del concierto hay dos vertientes: estarán las piezas que cantaré solo, obras que durante mi carrera significaron mucho, que me gustaron o que quizás no interpreté mucho pero son significativas para mí. Por ejemplo, Ich bin der Welt abhanden gekommen, de los Rückert-Lieder, de Mahler, una obra que escuché por primera vez hace 25 años y me gustó mucho. Habla del retiro y es una de las composiciones que Mahler apreciaba más. También compartiré el escenario con tres muchachos que han sido mis alumnos, porque dictando clases he tenido grandes satisfacciones en mi vida. Son jóvenes que inicié en el canto y que ahora ya tienen una carrera profesional”, asegura Alvarado, quien dio sus primeros pasos en el canto como parte de la Coral Filarmónica de Carabobo, la Coral de Aragua y de Los Madrigalistas de Aragua.
