Claves
- —La CNSA anunció un sistema coordinado de vigilancia de asteroides cercanos a la Tierra con infraestructura terrestre y espacial.
- —China busca detectar con mayor antelación posibles amenazas y seguir su evolución para futuras actuaciones de defensa planetaria.
- —Wu Weiren dijo que China planea una prueba de impacto hacia 2027 contra un asteroide situado a decenas de millones de kilómetros.
China anunció que establecerá un sistema coordinado de vigilancia de asteroides cercanos a la Tierra, basado en infraestructura terrestre y espacial, con el objetivo de detectar amenazas con más anticipación, seguir su evolución y preparar futuras acciones de defensa planetaria.
La apuesta china por detectar amenazas antes de que se acerquen
La Administración Nacional del Espacio de China, citada por Global Times, planteó una estrategia que comienza con la observación continua de objetos cercanos a la Tierra. La idea es localizar posibles riesgos, calcular sus órbitas y ganar tiempo para responder si alguno representa una amenaza real.
En declaraciones al mismo medio, el experto Song Zhongping mencionó técnicas como el impacto cinético, que consiste en hacer chocar una nave contra un asteroide para modificar su trayectoria, además de otros métodos orientados a alterar su órbita con suficiente antelación.
Wu Weiren, diseñador jefe del programa chino de exploración lunar, afirmó que China planea realizar alrededor de 2027 una prueba de impacto contra un asteroide situado a decenas de millones de kilómetros para evaluar si puede cambiar su curso.

El modelo que ya tiene la NASA en marcha
La iniciativa china apunta al mismo terreno en el que Estados Unidos lleva ventaja técnica y simbólica. La agencia espacial estadounidense creó en 2016 la Planetary Defense Coordination Office, encargada de coordinar la búsqueda, seguimiento y caracterización de objetos cercanos a la Tierra.
Además, cuenta con herramientas como Sentry para monitorear riesgos de impacto y con NEO Surveyor, un telescopio espacial infrarrojo diseñado para detectar asteroides y cometas potencialmente peligrosos, con lanzamiento previsto no antes de septiembre de 2027.
La NASA también probó con DART que un impacto cinético podía alterar la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, un antecedente que ahora sirve de referencia para el plan chino.
Un terreno que también se disputa en el relato global
El movimiento de Pekín encaja con una estrategia más amplia para dejar de ser vista solo como una potencia manufacturera y ganar espacios de liderazgo en sectores de alto prestigio tecnológico. Según un informe del gobierno chino, ese objetivo forma parte de una búsqueda más amplia de autonomía y poder tecnológico.
En este caso, la defensa planetaria no solo implica ciencia e ingeniería. También proyecta la imagen de una potencia capaz de asumir misiones de alcance global, un terreno que durante décadas estuvo asociado casi por completo a Estados Unidos.
Esa asociación se fortaleció también en la cultura popular, con películas como Armageddon y Deep Impact, que ayudaron a fijar en el imaginario colectivo la idea de que la respuesta a una amenaza espacial saldría de allí.
