La noche del miércoles 9 de septiembre de 2026, Diosdado Cabello confirmó la detención de Elizabeth Ochoa, la ciudadana que se volvió tendencia en las plataformas digitales tras atribuirse nexos políticos y gritar que era «la tapa del frasco» durante un altercado con funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el que alegó inmunidad ante cualquier sanción.

Desvinculación y rechazo a la utilización de su nombre

Durante su transmisión televisiva, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz rechazó de forma categórica mantener cualquier tipo de relación directa o personal con la detenida. Aclaró que la práctica de utilizar su identidad para intimidar a los cuerpos de seguridad no constituye un evento aislado, pero insistió en que la ciudadana debe rendir cuentas ante los tribunales correspondientes.

«No sé qué pasó, la detuvieron en algún sitio y entonces la señora comienza a hacer lo que normalmente uno llama ‘chapear’, y chapeó con mi nombre», expresó, al tiempo que remarcó que no posee la más mínima idea de quién se trata al cruzarla en la calle.

Imágenes alteradas y llamado a denunciar

En relación con el material fotográfico difundido en el ecosistema digital donde se observa a Ochoa junto al funcionario e incluso luciendo indumentaria oficial del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz y del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), la autoridad calificó los registros visuales como manipulados mediante tecnología.

Asimismo, ante las declaraciones de la detenida sobre presuntas agresiones físicas contra vecinas que supuestamente quedaron sin castigo, se hizo un llamado público para que las afectadas formalicen las acusaciones legales pertinentes.