Gael Jesús nació en un refugio improvisado de Maiquetía, en el estado La Guaira, un día después de los terremotos del 24 de junio que sacudieron la costa de Venezuela y obligaron a decenas de familias a huir de sus casas.
El parto ocurrió en un campamento improvisado
Eliana García, de 19 años y con 38 semanas de embarazo, sintió las contracciones mientras permanecía en un campo de béisbol al que había llegado para escapar del peligro de los edificios colapsados. En medio de las réplicas, el parto se produjo sin agua, sin guantes y con apenas alcohol en gel.
Una paramédica que buscaba a sus familiares entre los escombros acudió al llamado de auxilio y ayudó a atenderla alumbrada solo por linternas de teléfonos. Según el relato de Julia Di Giuseppe, cuñada de Eliana, no había cómo cortar el cordón umbilical, por lo que usaron colitas del cabello y mucho alcohol para improvisar la atención.
La familia esperaba una niña, pero nació un varón. Tras unos momentos de silencio, los aplausos de los presentes hicieron llorar al recién nacido.
La familia fue trasladada entre ruinas y pérdidas
Después del parto, los familiares cargaron a Eliana primero en brazos y luego en una carreta motorizada, hasta conseguir una ambulancia que los llevó al hospital público, saturado por la emergencia. El recién nacido no pudo recibir vacunas y la familia fue reubicada en un colegio público que funciona como refugio.
La tragedia alcanzó a otros parientes: las dos sobrinas de Di Giuseppe, de 14 y 11 años, murieron bajo toneladas de concreto cuando se desplomó el edificio donde vivían. El padre solo pudo identificarlas por una pulsera plateada que llevaba la mayor.
La hermana de Eliana, madre de las niñas, y un sobrino siguen desaparecidos. En medio del duelo, la joven decidió llamar al bebé Gael Jesús, el nombre que su hermana le había pedido ponerle si nacía un niño.
