Un estudio publicado por el British Medical Journal (BMJ) reveló que los hábitos saludables de las madres durante el crecimiento de sus hijos estaban relacionados con la obesidad de estos en la niñez y adolescencia.
“La adherencia a un estilo de vida saludable en madres durante la infancia y la adolescencia de su descendencia se asocia con la reducción del riesgo de obesidad en los niños”, indicaron.
Los hábitos que ayudan a reducir el riesgo de que los hijos sean obesos son:
Mantener un peso saludableRealizar al menos dos horas y media de actividades físicasNo fumarConsumir alcohol con moderación
