Médicos Sin Fronteras anunció que su nueva fase de respuesta en Venezuela se centrará en las personas que siguen sin refugio tras los terremotos del 24 de junio, especialmente en asentamientos improvisados y espacios públicos de Caracas y sus alrededores.

La emergencia hospitalaria dio paso a otra necesidad

Durante los primeros días de la emergencia, la organización entregó kits médicos y suministros a ocho hospitales de Caracas y La Guaira, suficientes para cubrir el tratamiento de aproximadamente 3.500 pacientes. También afirmó que fue la única organización humanitaria internacional presente y operativa desde las primeras horas tras la tragedia, lo que permitió responder al desabastecimiento de insumos en los centros asistenciales.

Con el paso de los días y la disminución de los casos de trauma, las necesidades cambiaron. La organización señaló que miles de personas siguen viviendo en parques, estadios y otros espacios habilitados de manera informal, donde no existe una atención sanitaria organizada.

La atención se trasladará a asentamientos improvisados

Andreas Spaett, coordinador de la organización en Venezuela, explicó que la prioridad será llevar atención médica básica directamente a esos asentamientos. Además de la falta de servicios de salud, persisten necesidades de agua, alimentos, abrigo y ropa.

También se implementarán clínicas móviles con apoyo psicológico para atender a las personas que permanecen desplazadas y cargan con las secuelas emocionales de la emergencia.

Según el balance más reciente de las autoridades venezolanas, los terremotos dejan más de 3.142 familias afectadas, principalmente en La Guaira.