Las Academias Nacionales de Venezuela pidieron reconstruir el país con criterios de prevención y evaluación técnica, tras la grave emergencia causada por los recientes sismos que afectaron con particular intensidad a Caracas y al estado La Guaira.
Un pronunciamiento ante la emergencia nacional
En un comunicado conjunto, las corporaciones científicas, humanísticas y culturales afirmaron que consideraron un deber ineludible fijar posición ante la emergencia y poner al servicio del país las capacidades técnicas, científicas y profesionales de sus integrantes.
El documento expresó preocupación no solo por la devastación material, sino también por el impacto social en las zonas más golpeadas. Las Academias lamentaron las irreparables pérdidas humanas, el sufrimiento de miles de familias y los cuantiosos daños materiales ocasionados por el desastre.
También enfatizaron la necesidad de coordinar esfuerzos que dejen de lado la improvisación y se concentren en una evaluación rigurosa de los daños estructurales de las edificaciones.
Reconstrucción, prevención y apoyo a los afectados
El Comité Interacadémico sostuvo que la reconstrucción no debe limitarse a levantar nuevamente las edificaciones caídas de forma idéntica, sino que debe implicar una transformación de las estructuras y de la ordenación de las ciudades vulnerables.
Las corporaciones plantearon que la tragedia debe convertirse en una oportunidad para fortalecer las instituciones, consolidar una cultura de prevención frente a los riesgos naturales, mejorar la planificación territorial, elevar los estándares de construcción y promover políticas públicas sustentadas en el conocimiento científico.
Además, hicieron un llamado a los ministerios y organismos ejecutivos encargados de las infraestructuras para que convoquen de manera urgente a geólogos, ingenieros, arquitectos y urbanistas formados en el país.
El comunicado también rindió homenaje al personal médico y de enfermería, a los cuerpos de rescate y de seguridad, a los voluntarios y a los ciudadanos que participan en las labores de salvamento, asistencia humanitaria y atención a las víctimas.
Finalmente, las Academias pidieron a la población mantener la serenidad y expresaron solidaridad con quienes perdieron a sus seres queridos, con los heridos y con quienes vieron destruidos sus hogares y medios de vida.
“Que el dolor compartido fortalezca nuestra conciencia de pertenecer a un mismo país; que la ciencia y el conocimiento orienten las decisiones públicas; que la solidaridad inspire nuestras acciones; y que el esfuerzo conjunto permita reconstruir un país más seguro, más resiliente y más comprometido con el bienestar de las generaciones presentes y futuras”, concluyeron.
