Irán lanzó este miércoles ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en la región del Golfo, en respuesta a los bombardeos estadounidenses sobre varios objetivos en territorio iraní y al restablecimiento de sanciones contra las exportaciones petroleras de Teherán.

Washington y Teherán reavivan la tensión en el Golfo

Según Associated Press, Washington aseguró que sus acciones respondieron a los ataques iraníes contra tres embarcaciones en el estrecho de Ormuz.

La nueva escalada aumentó la incertidumbre sobre la continuidad del cese al fuego alcanzado entre ambas partes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que, a su juicio, la tregua «ha terminado», aunque indicó que permitirá que continúen las negociaciones diplomáticas.

Trump dice que la tregua «ha terminado»

«Para mí, se acabó», declaró el mandatario al ser consultado sobre el acuerdo para detener las hostilidades. No obstante, añadió que los representantes estadounidenses podrán seguir dialogando con Irán, aunque expresó dudas sobre la posibilidad de alcanzar un resultado positivo.

Las declaraciones de Trump provocaron un aumento en los precios internacionales del petróleo, debido al temor de que el conflicto vuelva a afectar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial.

Las conversaciones para alcanzar un acuerdo definitivo estaban previstas para comenzar una vez concluyeran los funerales del líder supremo iraní, Ali Jamenei, fallecido el pasado 28 de febrero durante los primeros días del conflicto. Entre los principales temas previstos en la agenda figuraban la reapertura total del estrecho de Ormuz y el futuro del programa nuclear iraní.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que su país no cederá ante las presiones externas. En un mensaje publicado en la red social X, sostuvo que «la era de la intimidación y la extorsión ha terminado» y afirmó que esa estrategia «no conducirá a ningún resultado».