La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) alertó que unos 8,3 millones de refugiados y desplazados en el mundo podrían quedar sin recibir asistencia esencial a causa de los recortes en la financiación internacional registrados desde 2024.
Caída drástica en los fondos disponibles
La organización detalló que sus fondos disponibles sufrieron una marcada disminución, pasando de 5.200 millones de dólares en 2024 a 3.900 millones en 2025. Para el año 2026, Acnur calcula que requerirá un total de 8.500 millones de dólares, pero hasta el cierre de julio apenas había captado unos 2.700 millones.
Impacto directo en naciones vulnerables
Las consecuencias de esta crisis financiera ya se resienten en naciones como Chad, Sudán, Irak y Siria. En estos territorios, miles de personas corren el riesgo de perder el acceso a programas vitales de protección, asistencia económica directa y apoyo logístico para un posible retorno a sus hogares.
Ante este panorama, la agencia internacional hizo un llamado urgente a los países donantes para incrementar de manera inmediata sus aportes económicos, con el propósito de mitigar el impacto y evitar que los recortes profundicen las emergencias humanitarias en curso.