Los títulos venezolanos aceleraron su desplome tras los recientes terremotos, en medio de dudas sobre la deuda y el informe de sostenibilidad. El mercado ajusta precios ante un escenario financiero…
Los bonos de Venezuela y de Pdvsa registran una fuerte ola de ventas en los mercados internacionales, mientras los inversores recalibran sus modelos ante un panorama financiero más adverso por los recientes sismos en el norte del país.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 730,12 Bs y la tasa oficial del BCV en 633,36 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Ventas masivas y presión sobre la deuda en impago
La mayoría de los títulos, que ya están en situación de impago, acumula caídas superiores al 10% desde el inicio formal de las conversaciones de reestructuración a mediados de mayo. La tendencia se aceleró después del desastre natural de la semana pasada, que, según estimaciones preliminares, dejó pérdidas materiales directas por unos 6.700 millones de dólares.
En paralelo, el balance de daños humanos supera las 1.900 víctimas fatales. Para los analistas de Wall Street, esa combinación añade presión fiscal inmediata a una economía con severas restricciones de liquidez estructural.
El informe de sostenibilidad, bajo amenaza de retraso
La emergencia logística y financiera amenaza con postergar la publicación del análisis de sostenibilidad de la deuda, un documento técnico previsto originalmente para junio. Ese informe, diseñado por el Ejecutivo venezolano junto con su asesor financiero, la firma Centerview Partners, definirá el margen de maniobra macroeconómico para negociar bonos, préstamos comerciales y obligaciones derivadas de arbitrajes internacionales.
Antes del evento telúrico, las métricas preliminares ya generaban tensiones entre los acreedores. La inquietud principal del mercado es que las autoridades usen el debilitado contexto económico para justificar una quita nominal sustancial.
Bonos de 2027 cotizan cerca de 48 centavos por dólar
Especialistas del sector señalan que el mercado reacciona con cautela ante la expectativa de una condonación de deuda profunda, lo que aumenta el riesgo de pérdidas de capital para los tenedores. Mientras las estimaciones promedio de Wall Street ubicaban el pasivo total de Venezuela entre 150.000 millones y 200.000 millones de dólares, proyecciones recientes publicadas por Financial Times elevan el volumen consolidado de obligaciones a 240.000 millones de dólares, frente a un PIB calculado en torno a 100.000 millones de dólares.
Con esas métricas, estrategas de instituciones financieras como Citigroup Inc. advierten que el Estado venezolano requeriría aplicar un descuento superior al previsto originalmente para colocar la deuda en una trayectoria sostenible. Sus modelos sugieren que un pasivo de 240.000 millones de dólares implicaría valores de recuperación entre 30% y 35% por debajo de las cotizaciones actuales de mercado.
Como señal del ajuste, los bonos soberanos de referencia con vencimiento en 2027, entre los más líquidos del portafolio venezolano, han retrocedido hasta cerca de 48 centavos por dólar, frente al máximo de 56 centavos registrado el 13 de mayo, cuando se anunció el proceso de reestructuración. Pese a ello, Morgan Stanley considera improbable que los precios de mercado descuenten por completo las proyecciones de quita más severas.
Los comités de acreedores se preparan para auditar tanto los supuestos macroeconómicos del informe de sostenibilidad como el cálculo total del pasivo, bajo la premisa de que la capacidad de pago del país podría mejorar a mediano plazo si repunta la actividad económica general y la producción de hidrocarburos.