Mercados

JPMorgan ajusta su tesis para Colombia tras la victoria de Abelardo de la Espriella

La victoria de Abelardo de la Espriella llevó a JPMorgan a ajustar su estrategia para Colombia bajo el esquema T.I.G.R.E., una lectura que combina…

Interpol detuvo en Colombia a mujer solicitada por presunto fraude contra Cantv

La victoria de Abelardo de la Espriella llevó a JPMorgan a ajustar su estrategia para Colombia bajo el esquema T.I.G.R.E., una lectura que combina inversión, crecimiento y disciplina fiscal, pero que también incorpora una mayor incertidumbre sobre la capacidad del próximo gobierno para convertir sus anuncios en reformas concretas.

Una lectura política y económica del nuevo escenario

Para el banco, el resultado electoral confirma un giro político favorable para sectores como energía y minería, aunque deja abierta una variable que atraviesa casi toda la agenda oficial: la gobernabilidad. La entidad sostiene que el reto ya no está tanto en la dirección de las políticas, sino en su implementación en un país marcado por la polarización y por la necesidad de construir mayorías legislativas.

JPMorgan resume su tesis en el acrónimo T.I.G.R.E., inspirado en el apodo de “El Tigre” usado por De la Espriella durante la campaña. La fórmula reúne cinco ejes: Trade (comercio), Investment (inversión), Growth (crecimiento), Retrenchment (ajuste fiscal) y Enforcement (aplicación estricta de la ley y seguridad).

El banco remarca que “una victoria por un punto sigue siendo una victoria”, pero aclara que un margen tan estrecho modifica el mandato y la forma en que deberá ejecutarse la política pública. Esa lectura también influyó en sus recomendaciones sobre activos colombianos.

Comercio e inversión: el foco en Washington y el sector energético

En el frente comercial, JPMorgan considera que el cambio más relevante no pasa por los aranceles, sino por la relación con Washington. La entidad afirma que los vínculos bilaterales se deterioraron durante el gobierno de Gustavo Petro y que el nuevo presidente ha planteado una relación más cercana con la administración de Donald Trump.

Los analistas interpretan esa postura como una vía para volver a la recertificación y a condiciones más favorables de comercio, inversión y cooperación. Sin embargo, advierten un posible punto de tensión en la intención de revisar aspectos específicos del tratado de libre comercio con Estados Unidos, especialmente en sectores sensibles como el lácteo.

La inversión ocupa un lugar central en la tesis del banco. JPMorgan señala que este es el campo donde el cambio de política sería más visible, después de años de restricciones a nuevos contratos de exploración petrolera y de la suspensión de proyectos piloto de fracking. La reapertura de contratos de exploración y producción, el impulso a recursos no convencionales y el aumento de la producción de crudo hasta 1,3 millones de barriles diarios figuran entre los factores que explican la reacción favorable de los activos colombianos.

Crecimiento, ajuste fiscal y seguridad

La apuesta por el crecimiento descansa, para JPMorgan, en cinco motores: mayor producción petrolera, expansión agroindustrial, un programa de vivienda, flexibilización laboral y formación técnica en inteligencia artificial y robótica. La entidad considera que estos elementos son coherentes con una estrategia para recuperar la inversión privada, aunque advierte que los tiempos de ejecución podrían extenderse más de lo previsto.

El informe recuerda que la economía colombiana creció 2,2% en el primer trimestre de 2026, impulsada sobre todo por el consumo de los hogares, mientras la inversión privada siguió cerca de mínimos de dos décadas. En ese contexto, el desafío no se limita a acelerar la actividad, sino a crear condiciones para que la inversión vuelva a ser un motor relevante.

En materia fiscal, JPMorgan destaca las propuestas de consolidación presupuestaria, fortalecimiento de la regla fiscal, reducción del tamaño del Estado y modernización de la administración tributaria. Aun así, advierte que buena parte de esas medidas depende del Congreso y que la brecha entre la intención y un programa con costos y secuencia definidos podría ampliarse con un mandato estrecho.

La letra final del esquema, Enforcement, reúne la ruptura más clara con la administración anterior. El banco identifica la seguridad como el componente ideológico más importante del programa y menciona medidas como la erradicación de cultivos ilícitos, la extradición, la extinción de dominio, la construcción de cárceles y una cooperación más estrecha con Estados Unidos en materia antidrogas.

JPMorgan afirma que ese es el área de mayor convicción del plan y también la que tendría más posibilidades de mostrar resultados tempranos, ya que varias decisiones podrían aplicarse sin una negociación legislativa amplia.

La postura del banco sobre activos colombianos

La lectura favorable sobre el cambio de orientación llevó al banco a mantener una visión positiva sobre varios activos colombianos, aunque con ajustes por la estrechez del resultado electoral.

En deuda pública local, conserva una posición de sobreponderación en TES y mantiene preferencia por los títulos con vencimiento en septiembre de 2030. El argumento es que el mercado ya descontó buena parte del escenario de victoria, pero todavía podría encontrar respaldo adicional si aparecen señales concretas de gobernabilidad y consolidación fiscal.

En divisas, JPMorgan cerró la posición corta que mantenía contra el peso colombiano frente al real brasileño y al peso mexicano. La entidad estima que la moneda ya reflejaba una alta probabilidad de transición hacia un gobierno de derecha y que el margen electoral limita una apreciación inmediata más pronunciada.

En crédito soberano, el banco redujo la ponderación de su posición favorable sobre Colombia. La decisión responde al desempeño acumulado de la estrategia y a la posibilidad de que la polarización política genere episodios de volatilidad durante la transición. Para la entidad, la gobernabilidad seguirá siendo la principal fuente de incertidumbre.

Más en Mercados