Aranza Hernández Castillo fue excarcelada este viernes del centro de detención La Crisálida, en Los Teques, estado Miranda, luego de permanecer casi un año detenida junto con su hermana Samantha en un caso vinculado a su relación familiar con el primer teniente Christian Hernández.
Reencuentro familiar y llamado por otros detenidos
Tras recuperar su libertad, Aranza se reencontró con Samantha, quien había salido de prisión el pasado 19 de mayo. La joven aprovechó el momento para pedir la liberación de otros familiares que siguen detenidos, entre ellos su tío Henry Alberto Castillo y su primo Arialdo Alberto Camargo Molero, recluidos en El Rodeo I.
Relato sobre su paso por la Dgcim
En una entrevista con la periodista Maryorin Méndez, Aranza relató que antes de ser enviada a La Crisálida estuvo bajo custodia de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), en Boleíta. Explicó que allí permaneció cerca de 15 días, tiempo en el que, según dijo, fue sometida a interrogatorios centrados en su hermano y a condiciones que describió como difíciles.
“Viví 15 días horribles. Torturas psicológicas, torturas físicas, porque con el simple hecho de que me tenían con la cara tapada siendo asmática, era una asfixia lo que ellos me estaban haciendo”, contó.
