México aprueba la venta de Movistar a Melisa por 400 millones
La operación entra en su fase final tras el visto bueno regulatorio en México. El cierre aún depende de trámites y plazos que pueden extenderse varios meses.
La Comisión Nacional Antimonopolios de México autorizó la venta del negocio mexicano de Telefónica a Melisa Acquisition por 450 millones de dólares, unos 400 millones de euros al cambio actual, y despejó así uno de los principales obstáculos para el cierre de la operación.
Autorización y alcance
El pleno del organismo aprobó la transacción con cuatro votos a favor y concluyó que la concentración tiene “pocas probabilidades de afectar el proceso de libre concurrencia y competencia económica”.
La aprobación permite avanzar en la compraventa del 100% de las acciones de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las sociedades que concentran la actividad de Telefónica en México. El comprador es Melisa Acquisition, vehículo participado por la plataforma tecnológica estadounidense Oxio y Newfoundland Capital Management.
La operación incluye las sociedades que desarrollan el negocio móvil, plataformas de soporte, sistemas de clientes, centros de atención y otros activos necesarios para prestar el servicio. También incorpora la participación de Telefónica en Grupo Telecomunicaciones de Alta Capacidad y determinados activos vinculados a infraestructura de telecomunicaciones, además de una plantilla de más de 1.500 trabajadores.
Plazos para el cierre
La CNA dio a las partes un plazo de seis meses para consumar la operación, contado desde el día hábil siguiente a la notificación de la resolución. Ese periodo puede ampliarse una vez por otros seis meses si hay causas justificadas. Telefónica y Melisa deberán informar después que la transacción se ejecutó y entregar la documentación que acredite el cumplimiento de las condiciones fijadas.
La decisión no implica que el cambio de propietario se haya producido ya. Mientras no se concrete el cierre, Movistar continuará operando con normalidad.
Según lo previsto por Oxio, la marca Movistar se mantendría inicialmente. La empresa también plantea transformar el negocio para reducir costes y modernizar su infraestructura tecnológica, con uso de servicios en la nube y migración progresiva de sistemas y datos.
La multinacional española aún mantiene el control de su filial venezolana, puesta a la venta, como único gran activo en la región aparte de Vivo, en Brasil. La filial venezolana sigue bajo su control mientras avanza su retirada del mercado mexicano.