Hallan una lujosa domus romana bajo el gimnasio de un liceo en Roma
Bajo el gimnasio del Liceo Scientifico Cavour, en Roma, arqueólogos localizaron los restos de una domus romana de grandes dimensiones y en un estado de…
Bajo el gimnasio del Liceo Scientifico Cavour, en Roma, arqueólogos localizaron los restos de una domus romana de grandes dimensiones y en un estado de conservación excepcional, a pocos metros del Coliseo. El hallazgo confirma un rumor que circulaba desde hace años entre la comunidad del plantel: que debajo de esa instalación había ruinas de época imperial.
Una casa de lujo del siglo II d.C.
Al comenzar a retirar los escombros, el equipo de arqueología de la Superintendencia Especial de Roma encontró una residencia de lujo datada en el siglo II d.C. La mayor parte del edificio sigue bajo tierra, pero ya salieron a la luz pinturas murales intactas y estucos decorativos que se mantuvieron casi a la altura original de sus bóvedas.
La conservación de esos elementos ha sido calificada como excepcional por los propios arqueólogos. Encontrar muros y pavimentos es relativamente habitual en este tipo de excavaciones; no tanto dar con decoraciones todavía legibles y en tan buen estado. Tanto el tamaño de la domus como la calidad y cantidad de los adornos descubiertos apuntan a que se trataba de la residencia de personas de alto rango.
Un enclave clave en la Roma antigua
El Liceo Scientifico Cavour está ubicado en el Rione Monti, en la zona comprendida entre las Carinae y el Esquilino, uno de los sectores más relevantes de la Roma antigua. Allí vivieron figuras como Cicerón, Pompeyo y Octaviano. Sin embargo, las construcciones modernas han deteriorado de forma importante su registro arqueológico.
En ese contexto, el hallazgo adquiere especial valor. Ya en el siglo XIX había aparecido parte de esta misma domus junto con una tubería de plomo con el nombre de sus dueños, lo que abre la posibilidad de relacionar los restos con sus antiguos propietarios.
La pista de la familia Umbria
Más concretamente, en 1895, durante la apertura de la Via degli Annibaldi, una fístula aquaria reveló el nombre de los propietarios: la familia Umbria. Ese era uno de los métodos habituales en la época romana para identificar la titularidad del suministro de agua.
El edificio que hoy ocupa el instituto fue construido a finales del siglo XIX como sede de una congregación misionera católica. Paradójicamente, esa obra moderna terminó por sellar y preservar los vestigios romanos que ahora están saliendo a la luz.
Investigación en marcha
De momento, el hallazgo recibió el nombre provisional de Domus del Liceo Cavour. Aunque existen varias hipótesis sobre la extensión de la casa y sobre quiénes fueron sus propietarios, nada está confirmado todavía. Las excavaciones continúan y el análisis completo de los restos será necesario para precisar el alcance del descubrimiento.
El trabajo no será rápido. Excavar bajo un instituto en funcionamiento obliga a avanzar con lentitud, por lo que los resultados definitivos podrían tardar años.